La tierra no es redonda, el coronavirus no existe… Llega a sus pantallas el `no hubo terremoto´ anoche en Álava. Y eso que según los expertos ha sido el más fuerte de la historia de Euskadi. Hay teorías que lo niegan.
Da igual que exista registro oficial del Instituto Geográfico Nacional o miles de vitorianos lo percibieran en sus carnes sufriendo miedo. Vitorianos, alaveses, en Burgos, Bizkaia, Rioja… Todo el mundo tiene derecho a dar su opinión. Vamos con resumen de opiniones en internet:
EL TOP 4 DE ARGUMENTOS ´SERIOS´: Cantera, gas y pólvora
- -Es curioso que el epicentro haya sido superficial y cercano a una cantera donde hacen voladuras controladas. Entre Trespuentes y el Jardín Botánico.
- –Explosión: En Nanclares olía a pólvora. De terremoto, nada.
- -Parecía mas bien una onda expansiva tras una explosión de gas.
- -Montaje político
ENCUESTA: Hay teorías que niegan el terremoto en Álava. ¿Qué opinas?
- Estoy de acuerdo: el terremoto fue un invento (93%, 1.447 Votos)
- Otra del negacionismo absurdo. Ficción contra realidad (7%, 117 Votos)
Votantes totales: 1.564
A LOS QUE LES PARECIÓ FLOJITO
- -No fue un terremoto, fue un temblor de tierra. Si habría sido un terremoto habría mucho daño.
- -Dios mío no saben lo que es un terremoto
Y LOS QUE HACEN RISAS
- -Y veréis señales…
- -Pensaba que era el vecino lubricando la espada…
- -Pensaba que mi vecino volvía de la calle con portazos
- -He pensado que era un poltergeist, me quedo más tranquilo.
- No lo sintieron: En edificios más sólidos o zonas alejadas del epicentro, el temblor fue menos perceptible.
- Duración breve: Apenas unos segundos, lo que hace que algunos lo confundan con vibraciones de otro origen.
- Efecto psicológico: Al no haber daños visibles, algunos tienden a minimizar o negar el hecho.
- Por llevar la contraria.
- Desde el convencimiento.
El terremoto ocurrió. Lo registraron los sismógrafos y lo sintieron miles de vecinos. No fue un ruido, ni una vibración de paso, ni una invención. Fue un temblor real, breve pero contundente, que sacudió Álava y dejó constancia física y emocional.
Las teorías que lo niegan son parte del paisaje digital, pero no del terreno que se movió. Aquí no hay debate: la tierra habló, aunque algunos prefieran imaginar que no.







