(EFE).- La joven que supuestamente sufrió abusos sexuales y maltrato en el seno de su familia ha asegurado hoy que su padre la violó hasta que tuvo trece años, que lo hizo incluso con sus hermanos en la misma habitación y que siendo mayor de edad dos de sus tíos le hacían de manera reiterada tocamientos.
Hoy se ha reanudado el juicio que comenzó el pasado viernes en la Audiencia Provincial de Álava contra cinco miembros de una misma familia,- el padre, tres tíos y una abuela- acusados de violar, agredir sexualmente y maltratar de forma habitual a su familiar desde que tenía 6 años y hasta los 26.
La Fiscalía pide un total de 56 años de cárcel para los cinco que la pasada semana negaron todos los hechos y aseguraron que la presunta víctima tenía una relación «normal» con ellos, estaba «contenta» y «todo el día de cachondeo».
El tribunal ha escuchado hoy la declaración de la joven que ha afirmado que su padre la violó hasta los trece años, que la pegaba «mucho» con lo primero que encontraba y que la insultaba.
Ha descrito que era habitual que se metiera junto a ella en la cama, en la misma habitación en la que dormía con sus hermanos, y que la agrediera sexualmente. También ha afirmado que su hermana pequeña fue también objeto de abusos por parte de su padre y que el resto de hermanos sufrieron malos tratos.
Ha asegurado que la familia paterna conocía lo que sucedía en la casa y que su madre también, y ha achacado al miedo y al maltrato que supuestamente también vivía ella para no denunciar.
Después y una vez que se fue a vivir con su abuela ya siendo mayor de edad, ha relatado que fueron dos de sus tíos los que le hacían tocamientos, que otro la agredía y la insultaba y que esta misma actitud de maltrato mantuvo hacia ella su abuela, que incluso la pega con un palo si no hacía bien los recados para la docena de personas que vivían en esa casa en Vitoria.
Ha asegurado que en 2013 denunció los hechos porque no quería que le pasara lo mismo a otros niños de la familia y ha descrito una situación continua de miedo.
Precisamente el miedo hizo que la hermana pequeña de la víctima negara en instrucción todos los hechos denunciados por ésta, algo que sin embargo no ha hecho hoy cuando ha testificado ante el tribunal y ha reconocido los presuntos abusos sexuales cometidos por su padre.
«Hacía cosas que no se deben hacer con una criatura», ha afirmado la hermana menor de la presunta víctima que también ha relatado que en una ocasión y tras escuchar chillidos en el desván vio a su hermana subiéndose los pantalones después de que supuestamente fuera agredida por su padre.
Ha asegurado que toda la familia paterna sabía que el padre abusaba de la hija y ha explicado que en un principio negó las acusaciones de su hermana porque la familia de su padre amenazó con matar a su madre y a ella.
Además ha descrito una infancia donde las «palizas» y los «insultos» por parte de su padre eran habituales. «No hay palabras para describir» esa etapa de su vida, ha relatado.
En la vista de hoy también ha declarado la hermana mayor de la presunta víctima, cuya testifical ha estado plagada de «no lo sé» y «no me acuerdo» cuando le preguntaban sobre los supuestos abusos sexuales. Sí ha reconocido que su padre «alguna vez» insultaba y pegaba a sus hijos, y a ella «con motivo».
La trabajadora social que atendió a la joven cuando en 2013 decidió abandonar la casa de su abuela ha explicado que la vio «bloqueada por el miedo». Otras testigos de la acusación han relatado que solían ver a la joven siempre haciendo recados para la familia y con un aspecto «desaliñado» o «muy poco aseada».
El juicio por estos hechos continuará mañana con los testigos propuestos por la defensa, que pide la absolución de los cinco acusados.








