La Hacienda alavesa ha aumentado su recaudación por IRPF en 46 millones de euros en dos años gracias a la última reforma fiscal de 2013 que, por el contrario, ha sido «neutra» en lo que respecta al Impuesto de Sociedades.
El diputado de Hacienda, Finanzas y Presupuestos de Álava, José Luis Cimiano, ha comparecido hoy ante la comisión correspondiente de las Juntas Generales del territorio para presentar un exhaustivo análisis de la ultima reforma fiscal y ha concluido que ésta «ha cumplido sus objetivos».
Cimiano ha adelantado que las tres diputaciones vascas presentarán después del próximo verano una serie de medidas tributarias para «ajustar y mejorar» la normativa tributaria actual, con el objetivo de que las respectivas normas forales sean aprobadas este mismo año y puedan entrar en vigor el 1 de enero de 2018.
El diputado de Hacienda también se ha referido a la lucha contra el fraude y la elusión fiscal y ha especificado que en los tres últimos ejercicios la Hacienda foral ha aflorado por este motivo un total de 397 millones de euros.
En lo que respecta al IRPF, las modificaciones aprobadas en 2013, dirigidas a incrementar la progresividad del impuesto y adecuar la contribución de cada contribuyente a su capacidad económica real, ha supuesto un incremento de 23 millones en cada uno de los dos ejercicios en los que se ha aplicado la reforma.
Cimiano ha explicado que esto ha sido posible gracias a la introducción de nuevos tramos y tipos en la tarifa general, al pasar del 45 % al 46-49 % para las rentas más altas (a partir de 92.310 euros), al aumento de los límites a las deducciones por adquisición de vivienda y a la eliminación de las deducciones por edad para las personas con rentas altas.
Ha dado a conocer que solo hay 942 contribuyentes que superan esa renta de más de 92.000 euros y que con la reforma se ha logrado incrementar en 2,1 millones lo recaudado entre ellos.
Otro punto de mejora de la recaudación ha sido la limitación de las deducciones por aportaciones a las EPSV, que ha supuesto un mayor ingreso para la Hacienda alavesa superior a los 19 millones de euros entre 2014 y 2015.
Por lo que respecta al Impuesto de Sociedades, en estos años la recaudación ha aumentado pero esta evolución positiva se ha debido al aumento de beneficios de las empresas y no tanto al efecto de la reforma fiscal.
El diputado ha explicado que algunos de los cambios de la reforma han hecho sin embargo bajar la recaudación por este impuesto, como la posibilidad de compensar las bases negativas de ejercicios anteriores sin límite (6,8 millones anuales) o la flexibilidad en la ampliación de algunas deducciones que han pasado del 35 % al 45 %.
Por contra, otros cambios han supuesto un crecimiento de la recaudación, como en el caso de la supresión de algunas deducciones, como los incentivos de las aportaciones a fondos propios de las sociedades de promoción de empresas y los incentivos para las contribuciones empresariales a la previsión social de sus trabajadores, entre otros.
Cimiano ha destacado además que en Álava el 70 % del tejido empresarial son microempresas y pymes, que tributan al 24 %, cuatro puntos por debajo del tipo general.
De cara al futuro, el diputado alavés ha aclarado que lo que se prevé son «retoques» de la fiscalidad en Euskadi, más que una reforma general del sistema.
Ha reconocido que en el IRPF no ve posible modificaciones y que en el de Sociedades habrá que ver cuáles son los cambios que permiten mantener la competitividad del sistema productivo, hacer que las empresas ubicadas en el País Vasco no se vayan y que se pueda atraer a otras.
Ha rechazado las comparaciones que han hecho algunos grupos sobre lo recaudado por el Impuesto de Sociedades en 2007, el último año antes de la crisis, y el ejercicio pasado, porque, ha recordado, en aquella época había un sector importante como el inmobiliario que «ni está ni se le espera» ahora.
Cimiano ha añadido que la construcción y el sector inmobiliario en general «contribuía de forma muy significativa» y ahora no lo hace.
Por último, ha apostado por que las modificaciones tributarias que se hagan sigan dando «certeza y estabilidad» y ha advertido de que una bajada de impuestos a corto plazo «no tiene sentido» porque se debe mantener la financiación de los servicios públicos.
Los responsables de Hacienda de las diputaciones de Bizkaia y Gipuzkoa tienen previsto comparecer el próximo jueves en las respectivas juntas generales para hacer un balance en sus territorios de la última reforma fiscal. EFE








