1 suicidio cada 2 días en Euskadi

Señales de alarma que denotan un riesgo de suicidio. Vitoria las ha identificado en una guía:

• Hay que saber que hablar del suicidio puede salvar una vida.
• Siempre hay que tomarse en serio las señales de alarma, sobre todo si ha habido intentos previos de suicidio.
• El 90% de las personas que se suicidan avisan antes, de modo que siempre hay
que dar importancia a expresiones tales como las que denotan:
» Deseos de morirse o hacerse daño (“estaría mejor muerto o muerta”).
» Mostrar culpa excesiva (“soy una carga, estarían mejor sin mi”).
» Mostrar desesperanza (“no hay salida”).
• Ciertas conductas y el lenguaje corporal también nos pueden estar indicando
una situación de riesgo:
» Tendencia al aislamiento o autodestrucción (drogas, autolesiones).
» Ir arreglando asuntos pendientes (cumplir deseos, hacer regalos…).
» Buscar acceso a medios para quitarse la vida.
» Interés inusual por la muerte o la violencia.
» Sensación repentina de calma en una persona muy deprimida (ante la decisión ya tomada).

La red de centros BIZAN edita una guía para prevenir el suicidio en las personas mayores

 

Jon Armentia, concejal de Políticas Sociales, Personas Mayores e Infancia, y Ana Borge, responsable de la empresa Sirimiri, han presentado esta mañana la Guía de Prevención del Suicidio de la Red BIZAN –antiguos centros socioculturales de mayores- que sirve de ayuda a las trabajadoras y técnicos de estos centros para detectar y actuar ante conductas suicidas en las personas mayores.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) alerta de que el suicidio es un problema que en la mayoría de los casos se puede prevenir y cuyo abordaje es una prioridad. En las personas mayores, los comportamientos suicidas crecen a partir de los 70 años, siendo su incidencia el doble en hombres que en mujeres.

Ante esta situación, y después de que varios profesionales de los BIZAN vivieran episodios de suicidio en personas usuarias, se decidió elaborar una guía –alineada con la Estrategia de Prevención del Suicidio en Euskadi-, que abordara esta problemática y sirviera de apoyo a los y las profesionales.

“El suicidio es un tema tabú que genera estigma y lleva a las personas afectadas a no pedir ayuda y a su entorno a no ver o no querer verlo. Frente a ello, en los BIZAN hemos decidido hablar del problema y poner en marcha actuaciones para prevenirlo, aprovechando que aglutinamos a una gran parte de la población mayor de Vitoria y que disponemos de excelentes profesionales en escucha permanente que podrían detectar estas situaciones”, explica Jon Armentia.

La guía enseña a identificar señales de alarma que denotan un riesgo inminente de suicidio como son la tendencia al aislamiento o un interés inusual por la muerte. También dice cómo actuar en esas situaciones. En este sentido, el concejal de los servicios sociales municipales asegura la importancia de “escuchar a la persona afectada, demostrar que nos importa y hablarle adecuadamente, sin juzgar ni criticar, además de ofrecer apoyo emocional y buscar ayuda profesional”.

 La publicación también ofrece pautas para acercarse a la persona con ideas suicidas y así conocer en qué momento está o cuál es su nivel de determinación. Por otra parte, dedica un apartado a la intervención ante el duelo y al apoyo a las personas supervivientes: familiares y amigos de la persona suicidada.

A juicio de Ana Borge, responsable de la empresa Sirimiri contratada por el Ayuntamiento para gestionar los BIZAN, “el simple hecho de enfrentarse a esta realidad genera un gran impacto y tener ideas claras sobre cómo actuar puede aliviar esta presión. A lo largo del pasado año impulsamos algunas acciones dirigidas a profesionales y en un futuro próximo queremos seguir organizando talleres y hacer extensiva la información y formación a las personas mayores, familias y otros agentes comunitarios”.

Formación

La Guía de Prevención del Suicidio de la Red BIZAN va acompañada de un proceso de formación del personal de los centros –cerca de 120 personas- que mañana vivirá una jornada en el salón de actos de las oficinas municipales de de San Martín, donde se presentará este recurso al equipo profesional de los BIZAN y resolverán sus dudas. Contará con la participación de los psiquiatras Juan Montoro, responsable facultativo de la Unidad de Gestión Sanitaria de la Red de Salud Mental de Araba, y Andrea Gabilondo, miembro del equipo de coordinación de la Estrategia de Prevención del Suicidio en Euskadi.

“Con esta guía y con la formación a nuestras trabajadoras y técnicos no pretendemos realizar una intervención profesional. Para esa tarea ya hay personas expertas como psiquiatras y psicólogos. Lo que queremos es contar con herramientas que ayuden a los centros BIZAN a realizar un trabajo de prevención desde una óptica humanística y con una actitud proactiva”, concluye Jon Armentia.

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