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Las obras para reformar la calle San Ignacio de Loyola están a punto de terminar. La previsión es que concluyan la próxima semana, cuando se cumple un año de las operaciones, según informa el Ayuntamiento.

Unas obras que iban a durar seis meses y que se van hasta los 12. De récord vitoriano en retrasos.

El pasado 11 de diciembre del año pasado comenzaron. Y el plazo de ejecución era de 6 meses. Las labores se adjudicaron a la empresa Yarritu S.A., por un importe de 1.424.106,12 euros.

Un ejemplo más de los retrasos en las obras de la ciudad, ya que debían terminar antes del verano en este caso.

Vitoria, ciudad de los retrasos en las obras

Según el Consistorio, los trabajos se encuentran prácticamente finalizados, aunque todavía quedan pequeños remates en el extremo más cercano al Parque del Norte.

Las reformas

Mediante esta intervención planteada por los vecinos y vecinas de la zona, el Ayuntamiento ha acometido una importante redistribución de los espacios. Uno de los aspectos a mejorar es que se han eliminado las plazas de aparcamiento a ambos lados de la calzada, a excepción de las destinadas para la carga y descarga. También se han mantenido dos para personas con movilidad reducida y varias paradas de estacionamiento de 15 minutos.

 

También se han retirado del lugar dos alineaciones de árboles, muy próximas a la fachada, y se ha retranqueado uno de los laterales del parterre del parque del Norte con el objetivo de ganar espacio. Gracias a todas estas actuaciones, se ha logrado espacio suficiente para ensanchar las aceras hasta los cuatro metros de ancho. En una de las aceras, incluso, se ha creado un bidegorri (todavía no pintado).

 

El proyecto diseñado por el Departamento de Medio Ambiente y Espacio Público también contemplaba la sustitución de los pavimentos y la calzada y la reforma de la red de drenaje, sumideros y rejillas. Aprovechando la intervención, el Ayuntamiento ha renovado las redes de recogida neumática (los buzones de la acera norte se han trasladado a la Sur, más cerca de las personas residentes y para permitir la creación del carril-bici). La red de saneamiento y abastecimiento de AMVISA también se ha reformado completamente y se ha aprovechado para soterrar el cruce aéreo de la red de telecomunicaciones mediante soterramiento. En cuanto al alumbrado, también se han llevado a cabo mejoras.

 

Antes de la intervención, esta vía de aproximadamente 230 metros de largo contaba con problemas de accesibilidad y un aspecto verdaderamente envejecido. La calle se había quedado anticuada y sus aceras resultaban muy estrechas, a pesar de ser un espacio muy transitado por usuarios y usuarias de dos centros de formación. También eran cada vez más las bicicletas que transitaban por esta calle, que supone una conexión ciclista importante entre las calles Portal de Arriaga y Portal de Legutiano.

 

El pavimento de la calle San Ignacio de Loyola, de la misma forma, se encontraba en mal estado: cuenta con parches, blandones localizados y fisuras. Por otra parte, las aceras contaban con 2,50 metros de ancho y la existencia de árboles en ambas dificultaba su sección útil. En cuanto a los espacios para los vehículos, la calle contaba con dos carriles para un único sentido de la circulación. Y además, dos bandas de aparcamiento.

 


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2 Comentarios

  1. intencionadamente he pasado esta tarde por la citada calle,para ver como una obra de 200 metros de longitud puede retrasar tanto su entrega ,pues efectivamente esta a falta de detalles ,cuando se habla de aceras estrechas me gustaria que tambien los servicios tecnicos y el alcalde pasaran por manuel iradier ,cuando voy con mi silla de ruedas y viene un coche de niños alguno de los dos tiene que parar,son aceras realizadas hace mas de cincuenta años,haber si es verdad que somos capaces de invertir a partir de mayo mas dinero en obras de mejora en la ciudad

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