Los consumidores vascos racionalizan sus gastos, dando prioridad a la compra de bienes de primera necesidad como la alimentación y posponen la de artículos para el hogar y tecnológicos, y cada vez dan mayor valor al precio y a las promociones y las ofertas.
El Observatorio del Comercio de Euskadi (Enfokamer), dependiente del Departamento de Turismo, Comercio y Consumo del Gobierno Vasco, ha publicado este martes los resultados de la ‘Encuesta de Hábitos de Consumo 2025’ que revela una sociedad marcada por la incertidumbre económica y un cambio en sus patrones de gasto frente a la escalada de precios.
Esta situación hace además que el 49,5 % de los vascos hayan visto mermada en 2025 su capacidad de ahorro respecto del año anterior. Además, un 36,5 % de la población espera que su capacidad de ahorro descienda, lo que augura un futuro más incierto todavía.
El 36 % aplaza compras no esenciales
La percepción de la subida de los precios es casi unánime entre los vascos: el 94,2 % de los encuestados considera que el coste de la vida se ha incrementado en el último año, lo que ha provocado que más de un tercio de la población (el 35,8 %) haya decidido retrasar la adquisición de artículos para el hogar o tecnológicos.
En este sentido, los vascos priorizan la vida útil de los electrodomésticos y de otros aparatos electrónicos por encima de las novedades tecnológicas.
En el informe se explica que la «fuerte contracción» del consumo de bienes duraderos parece ser una respuesta «directa y medida» por parte de las familias para proteger su economía ante el encarecimiento de los bienes esenciales y el incremento del nivel de vida.
Este freno al consumo de estos artículos ha tenido en 2025 una mayor incidencia entre la población menor de 50 años. En este grupo de edad cerca de una de cada dos personas encuestadas dice haber limitado, postergado o abandonado la idea de una compra, una decisión que se da más en Bizkaia que en los otros dos territorios.
Las categorías de compra más afectadas por el abandono o aplazamiento de las compras por parte de la ciudadanía se centran en el consumo de alto valor y la movilidad u ocio.
Renuncia a los viajes
A la cabeza están los viajes (43,2 %) y la compra de vehículo particular (36,9 %). Las compras directamente relacionadas con el hogar también sufren un impacto considerable: vivienda (29,2 %), electrodomésticos (28,7 %), aparatos de informática (21,9 %) o móviles (20,8 %), también figuran en la contracción de la demanda.
En el estudio se señala que ante un escenario de «frágil confianza» los consumidores dan un mayor valor al precio de los artículos y a las promociones y las ofertas.
Así, en la compra diaria, si bien la proximidad sigue siendo clave, la importancia del precio y la existencia de promociones y ofertas se ha incrementado notablemente, con una «búsqueda activa del ahorro».
El 53 % de los vascos realiza sus compras desplazándose a pie, un indicador del valor que se otorga al comercio de barrio y a la movilidad sostenible en los núcleos urbanos.
Por primera vez, las tiendas por internet de las propias marcas (55,1 % de las compras digitales) superan a las grandes plataformas generalistas de plataformas como Amazon, Privalia, AliExpress, Zalando y otras.
Más del 60 % de los participantes en la encuesta reconocen haber realizado alguna compra por internet en los últimos tres meses. Como curiosidad, existe un porcentaje superior al 23 % de los vascos que asegura que nunca ha comprado ‘online’.
Otros hábitos de consumo recogidos hacen referencia a que el 48 % de los vascos reconoce utilizar alguna de las webs o aplicaciones de intercambio de bienes o servicios entre particulares. En el caso de los más jóvenes, la generación Z, cerca de ocho de cada diez optan por este modelo de consumo.
Wallapop es la plataforma más utilizada (29,6 %), seguida de Airbnb (23 %) y de Vinted, especializada en moda de segunda mano, (18 %).
El 63 %, en castellano
En la encuesta se constata que más del 63 % de los consumidores prefieren ser atendidos en castellano en el comercio en el que compran, el 16 % en euskera y algo más de un 20 % indistintamente.
Estos porcentajes varían por territorios y capitales. En Álava los que utilizan el castellano se acercan a las tres cuartas partes, en Bizkaia al 72 % y en Gipuzkoa desciende al 45 %. EFE





