La asociación de apoyo a presos Salhaketa ha pedido al Gobierno autonómico que cuando asuma la gestión de las cárceles vascas el 1 de octubre imprima un «label vasco» al modelo penitenciario que se traduzca en «la progresiva eliminación del uso de la prisión y en la reducción de las tasas de criminalidad».
Este colectivo reclama un plan estratégico destinado a cerrar las actuales cárceles de Basauri, Martutene y Zaballa y no invertir dinero público en construir el nuevo centro de Zubieta; así como la transferencia de la población reclusa porque lo que realmente se ha traspasado -señalan- es «la gestión económica y administrativa de las cárceles».
También proponen sustituir «las actuales macro-cárceles y prisiones obsoletas por centros de inserción social específicos de pequeño tamaño», por centros «socio-educativos» y por programas especializados para el tratamiento de drogodependientes, enfermos mentales o maltratadores.
Plantean asimismo crear unidades hospitalarias extra-penitenciarias y de servicios sociosanitarios para personas con enfermedades infecciosas, mentales y patologías duales dado que «aproximadamente» tres de cada cuatro presos tiene «graves y a menudo crónicos problemas de salud física y/o mental»
Salhaketa reclama además no caer en «la privatización encubierta y la externalización de servicios concedidos a empresas vinculadas a la administración» para evitar que la justicia penal se convierta en «un negocio». EFE






