Álava liderará en el mundo los nanohidrogeles inteligentes

El Parlamento Vasco ha instado este jueves con los votos de PNV, PSE-EE, PP+Cs y Vox, al Departamento de Salud a que oferte un contrato de trabajo «con la mayor estabilidad posible» a todos los médicos residentes (MIR) que terminen su formación y que «sean necesarios para seguir fortaleciendo» el sistema sanitario público.

Asimismo, la Cámara ha reclamado una «especial» atención a los profesionales que hacen su residencia en los centros de salud para que los contratos que se les ofrezcan «sean atractivos y de calidad, de acuerdo con la normativa vigente».

Además, ha insistido en que en las siguientes convocatorias de plazas MIR se oferten «todas las plazas que la capacidad formativa permite para tener garantía de relevo generacional entre los profesionales de Osakidetza en los próximos años».

Estos emplazamientos se recogen en una enmienda transada entre los partidos que apoyan al Gobierno Vasco (PNV y PSE-EE) y PP+Cs a una iniciativa original de EH Bildu, que ha contado con el rechazo de esta coalición y con las abstención de Elkarrekin Podemos-IU. Vox la ha apoyado.

EH Bildu ha llevado al pleno de la Cámara este asunto semanas después de que la consejera de Salud, Gotzone Sagardui, anunciase «un cambio cultural» en la Atención Primaria que posteriormente fue matizado por ella misma y por el lehendakari, Iñigo Urkullu, que subrayaron que sus esfuerzos se enfocan hacia la mejora y el esfuerzo de la atención.

El Parlamento no ha avalado la propuesta que finalmente la coalición abertzale ha pactado con Elkarrekin Podemos-IU, rechazada por el resto de grupos, en la que se pedía a Salud que previa negociación en la mesa sectorial ofreciesen contrato estables para los MIR con el mismo número de días de descanso que el resto y con incentivos salariales de dos años.

También solicitaban más recursos para la mejora de la Atención Primaria, así como para la sensibilización sobre la importancia de la misma en el ámbito de la enseñanza y en el propio ámbito de la sanidad pública, para «hacerla más atractiva para los profesionales sanitarios».

Desde EH Bildu, Rebeka Ubera ha reconocido que la «responsabilidad» de la escasez de profesionales «no será al cien por cien del Gobierno Vasco» pero ha reclamado a la institución que asuma alguna cambiando el modelo de contratación al asegurar que el problema no radica «solo en el salario» de los médicos de Atención Primaria, sino en aspectos como el número de pacientes que atienden al día.

Ha lamentado no haber logrado un acuerdo con PNV y PSE-EE, pero ha confiado que el debate sirva para que el Gobierno de Vitoria «reflexione» y abra «una vía» para cambiar el modelo de contratación.

En la misma línea, Jon Hernandez (Elkarrekin Podemos-IU) ha advertido de que la sanidad pública es el «talón de Aquiles» del Ejecutivo de Iñigo Urkullu, y ha lamentado que Osakidetza «no es lo suficientemente atractiva para los profesionales», al tiempo que ha señalado que en la Atención Primaria «no todo son los salarios», ya que «el principal problema son las cargas de trabajo y el desarrollo de la carrera profesional».

Estíbaliz Larrauri (PNV) ha defendido que «Osakidetza es lo más flexible que puede con sus profesionales, pero es un servicio público», ha asegurado que el salario medio de los médicos de familia es de 3.000 euros, y ha planteado que hay escasez de médicos en todas las autonomías. «No es una cuestión de voluntad política», ha zanjado Larrauri, quien ha insistido en que los contratos actuales son «atractivos y de calidad», tras precisar que una plaza fija solo se logra aprobando una OPE.

El socialista Ekain Rico ha afirmado que los MIR en Euskadi tienen uno de los salarios más altos de España, que el 80 % de los médicos que hacen su residencia es esta comunidad autónoma se queda y que la escasez de facultativos se debe a la falta de planificación que se hizo durante la pasada década. Tras aportar estos datos, ha acusado a EH Bildu de «no ser fiable» y ha dicho que «le importa un bledo la sanidad» porque «solo quiere la pancarta».

Por su parte, Laura Garrido (PP+Cs) ha considerado un avance positivo lo aprobado y ha animado sin éxito a EH Bildu y a Elkarrekin Podemos-IU a sumarse.

Por último, Amaia Martínez (Vox) ha apoyado la enmienda, pero ha advertido de que no es concreta y de que no contiene plazos cuando «el enfermo (Osakidetza) cada vez está peor». EFE



Dejar respuesta