EH Bildu ha presentado una proposición no de ley en el Parlamento con el fin de crear una comisión para recuperar las más de 600 propiedades inmatriculadas en Euskadi de forma indebida por la Iglesia católica desde 1946.

El parlamentario de la coalición abertzale Josu Estarrona ha precisado que, según el listado que el Gobierno español ha remitido al Congreso, entre 1946 y 2015 la Iglesia puso a su nombre al menos 614 templos, terrenos y casas en Euskadi, propiedades que en muchos casos fueron «construidas, adquiridas y pagadas por los pueblos» y sus vecinos, que son «los verdaderos propietarios».

Para lograr la devolución de esos bienes, EH Bildu propone que el Gobierno Vasco cree una comisión especial en la que además del Ejecutivo de Vitoria participen las diputaciones, la Asociación de Municipios Vascos-Eudel, juristas e historiadores.

En su iniciativa, la coalición soberanista pide al Gobierno Vasco que elabore un inventario de las propiedades inmatriculadas por la Iglesia y que ofrezca apoyo a los ayuntamientos y concejos que tengan interés en recuperar sus bienes.

Estarrona señala que «en muchos casos los verdaderos propietarios de templos, casas o terrenos que la Iglesia ha puesto a su nombre son pequeños ayuntamientos y concejos que no tienen recursos suficientes para llevar a cabo ese proceso», por lo que pide que esa defensa la haga el propio Gobierno Vasco de modo subrogado.

Ha recordado que, a iniciativa de EH Bildu, el Parlamento ya aprobó en 2019 una proposición no de ley para recuperar las propiedades inmatriculadas indebidamente por la Iglesia, pero critica que el Ejecutivo PNV-PSE no la ha cumplido en su integridad al no asumir «el liderazgo en ese proceso y no haber apoyado activamente a las entidades locales para que recuperen esas propiedades». EFE


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2 Comentarios

  1. Ocho datos calve sobre las inmatriculaciones

    Inmatricular es inscribir por primera vez un bien en el Registro de la Propiedad.
    Esto implica que no ha estado nunca ni en todo ni en parte inscrita, pues de lo contrario estaríamos ante el fenómeno de la doble inmatriculación.
    Para inmatricular un bien en el Registro de la Propiedad es necesario acreditar el título de propiedad, o bien realizar un expediente de dominio, o bien mediante certificación.
    La finca que accede por primera vez al Registro empieza con esta inscripción su historial y ha de ser necesariamente una inscripción del dominio de la finca.
    La inmatriculación de los bienes no otorga la propiedad. El registro, y por tanto la inmatriculación, tiene simplemente una función probativa o certificativa,lo que otorga seguridad jurídica, pero no tiene función constitutiva de la propiedad.
    Por esta razón, el sistema de inmatriculación prevé un período de 2 años de provisionalidad para corregir errores y presentar alegaciones. En todo caso, y de haberse producido, siempre podrán corregirse errores en el proceso.
    El sistema de inmatriculación por certificación, vigente desde 1863 y hasta 2015 en el caso de la Iglesia, busca dar respuesta a la legislación desamortizadora del S. XIX (Mendizabal y Madoz), que había dejado a la Iglesia sin título de propiedad de muchos de sus bienes.
    Como además, desde el comienzo del Registro de la Propiedad en 1863 hasta 1998 la Iglesia no pudo registrar los lugares de culto. A partir de ese año se comenzó la inmatriculación, hasta 2015 también por certificación, y desde ese año sólo por los cauces ordinarios.

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