Era una noche tranquila en Manuel Iradier de Vitoria, tan silenciosa que hasta los gatos callejeros caminaban en puntillas. Pero a las 22:20, el edificio número 12 decidió que el silencio estaba sobrevalorado. Llegó la solución «Pepe Gotera y Otilio», chapuzas a domicilio.
Una alarma de incendios estalló. Los bomberos buscaron señales de humo. Nada. era el teleportero. El “incendio” era un fallo eléctrico del teleportero, que había decidido convertirse en DJ de rave nocturna.
Tras inspeccionar el lugar y confirmar que no había fuego se tomó la decisión más curiosa de la noche: cinta americana. Al puro estilo de Pepe Gotera y Otilio.
Sí, amigos. Esa cinta que sirve para arreglar coches, cerrar maletas y ahora… silenciar teleporteros con delirios de grandeza. Con precisión quirúrgica, los bomberos aplicaron el parche sonoro.
Una hora después los agentes se retiraron. La ciudad dormía. Pero en algún rincón de Vitoria-Gasteiz, una cinta americana seguía haciendo su trabajo. Silenciosa. Firme. Legendaria.









Esto no es más pueblo porque no entrenamos …
Por eso viene el dicho de “ideas de bombero “…
Que majos siempre criticando…
¿No solucionaron el problema?
Ahora tendrá que ir un profesional a repararlo.
Espero que la factura de la salida de los bomberos sea ejemplar.
Un saludo