Osakidetza ha decidido asumir la tramitación y el coste de la gestión de los restos humanos procedentes de intervenciones quirúrgicas, amputaciones y abortos, siempre que exista una autorización expresa por parte del paciente o de sus familiares.
Esta medida, según ha informado este viernes el Departamento de Salud, responde a la idea de dar una respuesta «más humana, empática y respetuosa con las personas afectadas y sus allegados en situaciones de especial sensibilidad».
El pasado mes de febrero el Ararteko trasladó al Gobierno Vasco el caso de un hombre que tuvo que abonar más de 500 euros por los gastos de transporte y eliminación de una pierna que le fue amputada como consecuencia de una patología que sufría y le pidió que le reintegrase esa cantidad.
Este paciente se puso en contacto con la defensoría del pueblo en Euskadi después de que en agosto de 2023 se sometiera a la amputación y que desde Osakidetza se le advirtiera de que, a diferencia de hace unos años, es el propio paciente el que debía contactar con una funeraria para hacerse cargo de la recogida e incineración del miembro amputado.
El Reglamento de Sanidad Mortuoria de Euskadi distingue en estos casos entre cadáveres y restos humanos, definiendo estos como «aquellos de entidad suficiente procedentes de intervenciones quirúrgicas, amputaciones o abortos».
Así, mientras la inhumación e incineración de los primeros está expresamente previsto en la normativa que sean sufragadas por la persona fallecida o sus herederos, no ocurre lo mismo con los restos humanos.
La nueva instrucción aprobada por Osakidetza sustituye a la anterior sobre el reintegro de los costes del servicio funerario por restos humanos, que queda sin efecto, por lo que el sistema sanitario público asume directamente los gastos y la tramitación de la incineración de los restos.
En los casos en los que las personas prefieran disponer de los restos por decisión propia para, por ejemplo, proceder a su inhumación o cremación particular, serán ellas o sus familiares quienes se encarguen de la gestión y de los gastos asociados, conforme a la normativa vigente en materia de sanidad mortuoria.
En todos los supuestos, Osakidetza emitirá el correspondiente certificado médico que acredite la causa y procedencia de los restos, requisito necesario para realizar los trámites de traslado e incineración o inhumación.
Salud ha explicado que esta nueva regulación se ha tomado después de un proceso de escucha con la delegación en Euskadi de la asociación Andade, que representa a las personas amputadas. EFE


