El alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, ha lamentado este viernes la polémica «absolutamente artificial» suscitada en relación a que el Ayuntamiento de la Villa sea el único de las capitales vascas que no va instalar una pantalla municipal para ver la final del Mundial entre España y Argentina. El argumento es patético y ridículo.
Los Ayuntamientos de Vitoria y Donostia sí ponen.
¿De verdad estamos ante una necesidad social en estos momentos en Bilbao para ver una final al aire libre?», se ha preguntado. Y se apoya que en 11 años de alcalde nunca ha puesto la pantalla gigante.
EDITORIAL · El fuera de juego de Aburto
Lo del alcalde de Bilbao es un fuera de juego de libro. Llamar “polémica artificial” a que miles de bilbaínos quieran ver la final en pantalla gigante es, sencillamente, no entender a su ciudad. Y encima lo dice con orgullo: once años sin poner una pantalla. Once años sin una sola concesión a la ilusión colectiva. Once años de mirar hacia otro lado cuando toca celebrar juntos.
Se le nota picado en sus declaraciones. Está fastidiado puesto que sabe que se ha equivocado. ¿Pero cuando un político rectifica? Y menos este, que está hinchado de orgullo.
Resulta ridículo presentar como virtud lo que es pura desconexión social. Más aún cuando en esa final juegan futbolistas del Athletic de Bilbao, símbolos de la ciudad, referentes de la afición, orgullo de San Mamés.
¿De verdad no merece Bilbao un espacio común para vibrar, como hacen todas las capitales vascas menos una?
La postura del alcalde es sectaria porque convierte un gesto de convivencia en un debate identitario que nadie ha planteado. Y es patética porque reduce a trámite burocrático lo que para miles de vecinos es emoción, comunidad y orgullo.
La alcaldesa se enfunda la Roja ¡Vitoria marca el primer gol!
Mientras Vitoria y Donostia entienden el momento, Bilbao se queda en la grada, incluso fuera de ella, mirando el partido desde la distancia, como si celebrar fuese un problema.
Bilbao no merece esta falta de pulso. No merece que se le niegue un espacio para disfrutar juntos. No merece que se le diga que su ilusión es “artificial”. Lo artificial es la excusa. Lo real es el error.
El que quiera que vaya, el que no, que haga lo que le parezca, ¿pero quien es una sola persona para decidir por los ciudadanos? ¡Los que se creen faraones!
Menos mal que ya deja la alcaldía en breve. Si se va antes tampoco pasa nada









Que salga a la calle y mire con cuántos se cruza durante el partido, el listo éste.
peor sería salir con una camiseta de la seleccion para rascar votos en una ciudad que has dejado echa mierda. eso si que sería ridiculo
Así es, arturo ordoñez. Pero a mi lo que me está pareciendo, bastante sospechoso, es que habiendo sido, según dijo la señora desaparecida alcaldesa, fotos y flores, una decisión propia, me parece bastante sospechoso que las señoras co-socias del PNV en el Ayuntamiento y Diputación de Gasteiz, hayan hecho mutis por el foro.
No pone la pantalla porque es hispanófobo, es decir, por racismo.
1500 millones de de personas verán la final del mundial, pero el tonto dice que no hay demanda social.