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El lehendakari en funciones, Iñigo Urkullu, ha constatado que el aumento de los conflictos armados en el mundo «es una realidad tangible» y que, sin embargo, «no lo es aún una política común de defensa en Europa».

Urkullu ha hecho pública una declaración con motivo de la celebración este jueves del Día de Europa en la que recuerda que a las puertas de unas nuevas elecciones europeas el viejo continente se encuentra, nuevamente, en una «encrucijada».

«El mundo regido por el orden internacional establecido tras 1945 se ve amenazado por tendencias preocupantes que tienen consecuencias en el multilateralismo, el libre comercio o el ámbito de cooperación internacional», ha sostenido.

El lehendakari en funciones ha apuntado que desde la invasión «unilateral» de Ucrania por parte de Rusia «la estabilidad lograda tras la Guerra Mundial se ha visto amenazada en Europa».

«Hoy es de aplicación una de las ideas de Schuman cuando afirmaba que ‘la paz mundial no puede salvaguardarse sin unos esfuerzos creadores equiparables a los peligros que la amenazan'», ha añadido.

Por ello, a su juicio, es evidente que la configuración de los nuevos equilibrios geopolíticos «amenaza la paz y garantizarla se convierte en una prioridad que requiere de ese esfuerzo creador compartido en el seno de la Unión Europea».

Además, este 2024 las tensiones «lejos de rebajarse se han incrementado. Oriente Próximo y Oriente Medio se desangran con una grave afección a la población civil indefensa», ha dicho.

Pero además de afrontar una defensa común, Europa debe, según Urkullu, profundizar en el mercado único, con la urgente implantación de un mercado europeo de las finanzas, de las comunicaciones y de la energía.

También necesita una política industrial común y un compromiso con el «multilateralismo, el diálogo y la cooperación».

Para Urkullu, avanzar en el proceso de consolidación de la UE requiere de la suma de «todas las voluntades», de los estados pero también de las diferentes regiones y naciones.

«Va siendo hora ya de estructurar una gobernanza multinivel efectiva basada en el principio de subsidiariedad, para que las regiones y nacionalidades que contamos con competencias legislativas podamos desarrollar plenamente los propios poderes constitucionales en el ámbito de la Unión», ha insistido.

Tras reiterar su compromiso europeista, Urkullu ha reivindicado la necesidad de reforzar el Arco Atlántico como medio para avanzar en una economía atlántica «innovadora y sostenible», en un espacio interconectado en transporte, digitalización y energía, resiliente al cambio climático y unido en términos sociales y culturales.

Por último, ha defendido una UE que promueva la diversidad cultural y la inclusión, la calidad de vida y el bienestar, que defienda la «dignidad de la persona, la cohesión social, los derechos humanos y la convivencia pacífica de todos los pueblos que la integran». EFE



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