EFE.- El rechazo del Parlamento Vasco a aumentar los recursos sanitarios para poder hacer frente a la covid-19 y al trabajo ordinario del servicio ha supuesto la primera derrota parlamentaria para la oposición al haber hecho valer su mayoría absoluta PNV y PSE-EE en la votación de una iniciativa de EH Bildu.

La Cámara autonómica celebra este jueves el primer pleno ordinario de esta legislatura, en el que se ha debatido una proposición no de ley de EH Bildu que pedía más medios sanitarios para hacer frente a la pandemia.

La coalición abertzale ha transado un texto con Elkarrekin Podemos en el que ambos grupos reclamaban una negociación urgente con los sindicatos de Osakidetza para estabilizar la plantilla con una OPE de 4.000 plazas, ya prevista por el Gobierno Vasco, a la que piden se sumen otras 3.000 plazas con el objetivo de afrontar la pandemia y la actividad ordinaria.

Asimismo, reclamaban más rastreadores, y que se reforzase la atención primaria y el equipo epidemiológico con 65 puestos más, así como el personal del Consejo Sanitario, y el de los laboratorios de recogida de muestras PCR.

Esta transacción no ha salido adelante al contar con el voto contrario no solo de los grupos que integran el Gobierno Vasco, que cuentan con mayoría en la Cámara, sino también del PP y la abstención de Vox.

Por contra, sí que lo ha hecho la enmienda a la totalidad suscrita por PNV y PSE-EE, a través de la que el Parlamento insta a Salud a «adecuar y seguir formando» a los equipos de recogida de PCR, de rastreadores, auxiliares de enfermería, Consejo Sanitario y demás personal que hace seguimiento de los contagios y contactos de positivos. Además, le emplaza a avanzar en la estabilización de las plantillas y a reforzar la atención primaria.

La parlamentaria de EH Bildu Rebeka Ubera ha incidido en que el «problema» de Osakidetza no es la covid-19, «sino los problemas estructurales derivados de decisiones políticas» que la pandemia ha agravado, ha insistido en el «declive» del ente, y ha subrayado que los profesionales sanitarios «necesitan un gobierno que asuma sus responsabilidad».

«Nuestro sistema público no tiene capacidad para responder a la pandemia y a la actividad ordinaria a la vez, y esta situación no se puede prolongar mucho tiempo», ha advertido.

En la misma línea, Jon Hernández (Elkarrekin Podemos-IU) ha aceptado el ofrecimiento de diálogo de la consejera de Salud, Gotzone Sagardui, y ha instado a su Departamento a atender las demandas de los trabajadores porque «de lo contrario este gobierno tendrá un serio problema».

La representante de PP+Cs Laura Garrido ha agradecido el trabajo de la anterior consejera de Salud, Nekane Murga, y su «exposición pública en soledad», pero ha denunciado que desde que se desató la pandemia «ha habido mucha improvisación, decisiones que han llegado tarde y falta de criterio».

Desde el PNV, Irune Berasaluze ha defendido la gestión de Salud y ha reprochado a Ubera que asegure que «Osakidetza es un barco que se hunde». «No es verdad que se esté hundiendo. Parece que usted disfruta (diciéndolo) cada vez que sale a la tribuna», ha dicho a la parlamentaria de EH Bildu, con la que ha afirmado que es «difícil alcanzar acuerdos» porque su objetivo es «alejarse» del PNV.

La socialista Susana Corcuera también ha responsabilizado a Ubera de no haber querido pactar en este debate con PNV y PSE-EE y ha hecho hincapié en que el compromiso de reforzar la atención primaria está recogido en el acuerdo de gobierno.

Por último, Amaia Martínez (Vox) ha defendido que las autonomías «devuelvan» las competencias sanitarias al Gobierno central. EFE


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