Que el mantenimiento de Vitoria da pena, es una obviedad. En cuestión de instalaciones deportivas, evidente. En materia de canastas de baloncesto públicas, de perogrullo. Va y aparece el puto amo. Nivel «dios».
Este ciudadano sí que se merece una medalla, y no algunos finolis que eligen nuestros políticos.
Ni corto, ni perezoso, compra con su dinero redes de canastas de baloncesto, saca una escalera y las coloca.
Lo desvela un ciudadano en el buzón: «Hoy una persona estaba colocando redes en las canastas de baloncesto de Salburua, calle Gabriela Mistral.
La sorpresa a surgido cuando le he preguntado si era trabajador del Ayuntamiento y me ha dicho que no




