Miles de vitorianos se dieron cita esta mañana en el tradicional y emotivo Rosario de la Aurora, con fresco, doce grados a las siete de la mañana, y en la posterior misa en honor a su patrona la Virgen Blanca, tras una noche que ha transcurrido sin incidentes graves.

El madrugador Rosario del día grande de las fiestas congrega cada año a los vitorianos en silencio, solo roto por cánticos y oraciones, acompañando a la Virgen con el niño.

La procesión, que comenzó a las siete con fresco, arrancó en la plaza de la Virgen Blanca y la calle Mateo Moraza para hacer su recorrido tradicional por el casco medieval, por la Plaza de Santa María, Correría, Siervas de Jesús y Diputación.

El recorrido, de una hora, se celebró sin problemas, y numerosos vecinos de la ciudad y visitantes acompañaron la imagen de la Virgen Blanca.

La procesión finalizó con la tradicional misa de la Aurora desde las escaleras de la iglesia de San Miguel, ante una plaza casi llena de fieles.

Tras la eucaristía, las cuadrillas de «blusas» visitaron la hornacina de la patrona para realizar la tradicional ofrenda floral y bailar el aurresku de honor.

RESUMEN DEL DÍA

Flores para la patrona y diversión para todos en el día grande de las fiestas de Vitoria

Vitoria vive hoy su día grande en honor a su patrona, la Virgen Blanca, a la que desde primera hora los blusas y las neskas han agasajado con coloridos ramos de flores en una jornada festiva con las calles abarrotadas, en la que se nota que el personal está fresco y no para de saltar, bailar y cantar.

Tras la multitudinaria recepción de ayer a Celedón, Vitoria ha madrugado para cumplir un año más con el solemne Rosario de la Aurora, al que se han sumado en silencio miles de ciudadanos.

La visita matinal a la patrona ha dado paso de nuevo a la música y a la diversión a cargo de las cuadrillas y las charangas que les acompañan, que han tomado una calles que ya no abandonarán hasta que el sábado por la noche Celedón regrese al campanario y a Zalduondo.

Música, música y más música: de cámara para los oídos más delicados, de charanga para los más juerguistas, de trikitrixa para los más folclóricos, o los sones de la banda municipal de Vitoria para todos los públicos.

En el día grande los más osados han podido volver a disfrutar de las vaquillas en la Plaza de Toros, y los «txikis», como siempre, han vuelto a entrar y salir una y otra vez por la boca y el trasero de Gargantua.

Esta tarde, aunque ya no hay corridas de toros, las cuadrillas realizarán el primer paseíllo de las fiestas, bajo la atenta mirada de sus fieles seguidores que tratarán de coger sitios privilegiados para no perderse el paso de neskas y blusas.

Ya por la noche, más música en distintos escenarios, el más destacado, el de la Plaza de los Fueros, con Isabel Aaiún. EFE

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí