Un total de 2.514 atletas y más de 250 niños participarán en la Media Maratón de Vitoria, la prueba decana del País Vasco, que celebrará su 43 edición este domingo 19 de diciembre.
Los 21.097 metros del recorrido servirán como campeonato de Euskadi y de Álava de esta modalidad, después de un año sin poder celebrar la prueba a causa de la pandemia de coronavirus.
Dadas las obras de la capital alavesa, el recorrido ha variado respecto a otras ediciones pero también está homologado por la Federación Española de Atletismo.
Los atletas tomarán la salida a las 10.30 horas desde Portal de Lasarte, para llegar a la meta situada en la plaza Amadeo García Salazar, en el aparcamiento del estadio de Mendizorroza.
Gran parte del recorrido discurrirá por la Avenida de Gasteiz, sus aledaños y varias calles céntricas, con especial atención a la calle Portal de Castilla, que contará con seis pasos de los corredores.
El 16,4 % de los participantes son mujeres y casi la mitad de todos ellos son locales, mientras que el 32 % proceden del resto de Euskadi.
32 provincias estarán representadas en un evento que contará con corredores de hasta 75 años en hombres y 62 en mujeres.
La organización realizará un reconocimiento a los sanitarios por su esfuerzo y trabajo durante la pandemia y a los jueces que llevan 35 años desempeñando estas funciones.
Dada la evolución de contagios de covid se ha establecido un estricto protocolo que, entre otras pautas, exige a los atletas utilizar la mascarilla justo antes de la salida y tras la llegada a meta.
En categoría masculina Urko Herrán y Carlos Montllor, campeón de Cataluña de Maratón y bronce en el campeonato de España de 50 kilómetros, son favoritos para subirse a lo más alto del cajón en la clasificación masculina.
En féminas, las opciones que se barajan a priori son mayores con protagonismo para Raquel Gómez, Mamen Ledesma, Maite Arraiza, Onditz Iturbe, Arrate Mintegi o Gemma Olave, que pelearán por las primeras posiciones. EFE








¿Nadie dice nada de que, en la situación en la que estamos, con los contagios disparados, es una temeridad organizar un evento de 2.500 personas juntas, sin mascarillas y echando estertores durante 2 horas?
Me parece una hipocresía que dice mucho de las múltiples varas de medir y de actuar según los intereses de los que dirigen esto..
¿Cómo me voy a creer las recomendaciones de Osakidetza, Urkullo o Urtaran cuando no dicen ni palabra de esto?