El Gobierno Vasco ha diseñado un plan para reforzar los controles de la contratación de los temporeros, de las condiciones laborales y de los alojamientos que se destinan para este colectivo de trabajadores durante las campañas agrícolas.
La consejera de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca, Amaia Barredo, ha presentado este jueves en Vitoria el VI Plan Integral de Atención a las Personas Trabajadoras Temporadas para el período 2026-2030 que incorpora nuevas medidas contra la contratación irregular, refuerza la red de alojamientos y amplía la atención a los derechos, la salud y el bienestar de quienes participan en las campañas agrícolas.
«Este plan no parte de cero. Continuamos un trabajo que ha permitido avanzar en la organización del temporerismo, pero damos ahora un paso más para que las garantías lleguen a todas las personas y a todas las campañas», ha señalado la consejera Amaia Barredo.
Según los datos aportados, en Euskadi estaban registrados en 2025 un total de 147 alojamientos para temporeros con capacidad para 1.479 personas.
El plan contempla intensificar las inspecciones durante las campañas, reforzar la coordinación institucional frente a redes de intermediación irregular y prestar especial atención a estructuras que puedan operar de forma encubierta como empresas de servicios para facilitar contrataciones irregulares o utilizar documentación de otras personas.
El nuevo plan plantea la creación una certificación que permita reconocer a las explotaciones y empresas que cumplen determinados criterios de buenas prácticas laborales y sociales.
Se reforzará la red de alojamientos colectivos municipales y se mantendrán las ayudas destinadas a crear, adaptar y equipar estos espacios.
Se prevé además iniciar el proceso para actualizar la normativa sobre las condiciones mínimas de habitabilidad de los alojamientos destinados a trabajadores temporeros, incorporando un régimen específico de incumplimientos y sanciones.
Otra de las novedades será la elaboración de un plan de contingencia ante determinadas situaciones que puedan dejar sin alojamiento a un grupo de trabajadores durante una campaña, con una red previamente identificada de plazas alternativas.
Se intensificará la información sobre derechos laborales, salud y prevención mediante la actualización del Libro de Acogida, que contará también con formatos digitales y una distribución adaptada a diferentes canales y colectivos.
El plan, ha explicado el Departamento que dirige Barredo, contempla protocolos específicos de prevención de riesgos laborales para las principales campañas agrícolas, con especial atención a tareas como la vendimia, la espergura, la recogida de guindilla, la manzana o la patata.
El documento dedica un apartado específico a la incorporación y permanencia de las mujeres en el trabajo temporero, con el objetivo de duplicar su peso dentro del colectivo al final del periodo de vigencia del plan.
También se estudiará la puesta en marcha de un programa específico de contratación en origen para Euskadi, en coordinación con el Gobierno central y se trabajará junto a Lanbide y entidades sociales para facilitar la incorporación al trabajo temporero de personas residentes que se encuentren en situación de desempleo. EFE







