El derbi entre Alavés y Osasuna dejó una anécdota que pudo tener mucha influencia. En el sorteo de capitanes con el colegiado, Antonio Blanco y Rubén García se disponían a elegir campo. La suerte cayó del lado rojillo, y -alucinante- Osasuna pidió el cambio de lado: Su portero desde la grada de Cervantes a Polideportivo.
Y con eso eligió tener el sol de cara durante 45 minutos

CARA AL SOL
La decisión tuvo consecuencias visibles, puesto que podía haber dejado a Sivera del Alavés con los problemas de visión. El portero navarro, Sergio Herrera, quedó de cara al sol durante toda la primera parte, lo que le obligó a colocarse la mano sobre los ojos en muchos instantes. Y también sus defensas.
En una jugada especialmente comprometida, un centro colgado parece que le deslumbró y un defensa tuvo que sacar el balón bajo palos para evitar el gol. El detalle no pasó desapercibido.
A SIVERA LE DURÓ POCO
En la segunda parte, Sivera fue el que tuvo que comerse el sol. Tuvo problemas para ver el balón en la acción del primer gol, aunque a él solo le duró menos de diez minutos antes de esconderse tras las gradas.
Una anécdota curiosa que demuestra que, a veces, el sol también juega su propio partido. Y que las decisiones de quienes participan en el lanzamiento de monedas son importantes. ¡No hay que ir solamente a hacerse la foto!








