El Servicio Vasco de Salud, Osakidetza, ha invertido 2,9 millones de euros en dos nuevas máquinas de resonancia magnética que se instalarán en el Hospital de Santiago de Vitoria y que permitirán hacer en torno a 15.000 exploraciones anuales.
Estos dispositivos de alta gama, que se sumarán a las otras dos con las que ya cuentan los hospitales alaveses, estarán dotados con las últimas actualizaciones tecnológicas y ofrecerán un servicio integral tanto a la población general como a los pacientes hospitalizados, con una especial atención en las áreas de neurología, neurocirugía y patología vascular.
Financiados en parte por el Plan Inveat de la Unión Europea, su instalación se enmarca, según Osakidetza, en el proceso continuo de renovación y actualización de los equipamientos de diagnóstico por imagen para obtenerlas con una mayor calidad en menos tiempo y ser más precisos en el diagnóstico de diferentes patologías.
Además, permitirán atender a un mayor número de personas gracias a la rápida adquisición de imágenes, lo que supondrá un menor tiempo de permanencia en las máquinas. De esta forma, también se favorece la comodidad para los pacientes, reduciendo la ansiedad y la claustrofobia.
Las dos máquinas cuentan también con un sistema de reducción de ruido que disminuye la presión sonora en la sala de exploración hasta el 96 % en determinadas pruebas, lo que conlleva una mejora significativa de la calidad del entorno de trabajo para los profesionales.
La instalación de este tipo de dispositivos requiere de una obra de adaptación previa que tendrá una duración aproximada de 4 meses, con el fin de acondicionar el espacio donde estarán ubicadas.
Mientras duren estas obras, que comienzan el próximo martes, se instalará una unidad móvil de resonancia magnética en el exterior del HUA Santiago.
Si la situación o el tipo de prueba lo requiere se podrá derivar a personas hospitalizadas a Txagorritxu, donde se ampliará, en la medida de lo posible, la duración de los turnos para atender la demanda. EFE



