El lío que se monta el Ayuntamiento de Vitoria para devolver pequeñas cantidades de dinero a los ciudadanos es de época.
Complicado, caro y molesto.
La advertencia ciudadana reflejada en el Buzón Municipal muestra «extrañeza por la forma que tienen de hacer las devoluciones de cursos suspendidos».
Y cuenta su experiencia: «Cuando pagamos la actividad estamos obligados a pagar con tarjeta, aunque sea 1 €, y si suspenden la actividad en vez de ANULAR EL PAGO CON TARJETA como hacen en cualquier tienda, te llaman por teléfono y te piden que vayas a dar un número de cuenta bancaria¡¡¡¡¡¡¡¡¡».
«Tras varias semanas te dejan en casa un aviso de correos para recoger una carta certificada (que crees que es cualquier cosa menos lo que es) y resulta que te informan de que te han ingresado el euro».
Y hace un ruego final: «por favor, en estos casos anulen el pago con tarjeta y dejen de marearnos».
Otro ciudadano refrenda la primera tesis: «Totalmente de acuerdo contigo, además tardan tanto en hacerte la devolución que es muy difícil controlar el ingreso de dinero. Deberían facilitar al ciudadano las devoluciones cuando, al menos cuando es por causa del propio ayuntamiento».





si en las cavernas hubiese habido funcionarios todavia estabamos alli