El coordinador del Programa de Vigilancia y Control del Departamento de Salud y de Osakidetza, Ignacio Garitano, ha asegurado hoy que las medidas contra la covid anunciadas por el Gobierno Vasco «son muy potentes y su cumplimiento es vital, importantísimo» para frenar la expansión de la pandemia.

En todo caso según los acontecimientos y la evolución de la curva de contagios se podrán implementar otras que «aporten un plus».

«Las medidas que funcionan son todas y a la vez, y muchas no están en mano de la Administración», ha dicho Garitano, que ha asegurado que si se estima necesario confinar perimetralmente un municipio se hará «sin ningún problema.»

Se trata, ha explicado, de una medida recogida en el Plan Bizi Berri II del Gobierno Vasco y por tanto podrían ponerse en práctica, aunque como el resto de medidas «no funcionan solas», sino que deben ir acompañadas de un conjunto de restricciones.

Ha recordado en todo caso que en verano se revirtieron situaciones de incremento de casos en localidades concretas sin necesidad de cierres perimetrales apostando por rastreos «muy fuertes». La «experiencia acumulada da cierta seguridad», aunque no se debe caer en la autocomplacencia, sino adoptar todas las medidas que sean necesarias.

Ha considerado que las propuestas por el Ejecutivo tras la reunión este pasado sábado del consejo asesor Plan de Protección Civil de Euskadi (LABI) -que aún no han entrado en vigor- son «potentes«, aunque este órgano se reunirá mañana de nuevo a instancias del lehendakari, Iñigo Urkullu, para evaluar la situación tras el ascenso de casos de los últimos días y proponer nuevas restricciones.

Ha insistido en todo caso en la necesidad de «reducir al máximo» los contactos con personas ajenas al núcleo de convivencia, tanto en espacios públicos como privados, y de»limitar las visitas y encuentros en casa» de amigos y familiares.

Ha alertado en este sentido de que el riesgo es más alto en grupos grandes y en espacios cerrados, especialmente en cuando «el alcohol desinhibe y los lazos familiares son superiores a la precaución».

«Somos muy conscientes del esfuerzo que estamos pidiendo pero está en nuestras manos reducir los contagios y doblegar la curva», ha recalcado.

Garitano ha ofrecido asimismo datos de la evolución de la enfermedad en la última semana, cuando se han detectado 4.543 nuevos positivos en toda Euskadi, 1.345 más que en los siete días precedentes. Gipuzkoa se coloca como el territorio más afectado con 2.074 casos (+771), seguido de Bizkaia con 1.847 (+462) y Álava con 498 (+70).

La tasa de incidencia de catorce días por 100.000 habitantes ha pasado de 286,8 a 360,7 en siete días, con lo que la comunidad autónoma se sitúa en la llamada zona naranja. A día de hoy, en Euskadi hay 7.118 casos activos de covid, 2.665 casos más que en la semana anterior y 11.907 personas en aislamiento (2.065 más).

En el ámbito escolar hay 967 casos de covid que han motivado el aislamiento de 3.553 alumnos. La incidencia del virus varía según la edad de los chavales, de manera que los más pequeños (hasta 5 años), cuya vida está casi en su totalidad ligada al aula, las tasas de incidencia se han mantenido e incluso en algún caso descendido.

Sin embargo, ha explicado Garitano, la situación cambia entre los estudiantes de mayor edad, ya que a partir de los 13 años su vida social es «más intensa» fuera del colegio y las tasas de contagio se asemejan a las de grupos de mayor edad. Por ese motivo se ha incluido a los jóvenes de 13-16 años en los últimos cribados masivos.

El responsable de Osakideza ha defendido por tanto que los datos demuestran que los centros escolares son un espacio «seguro», ya que cuando los alumnos no tienen vida social fuera de ellos los contagios se mantienen. EFE


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