EFE).- Las emisiones de gases de efecto invernadero en Euskadi se incrementaron en 2017 un 5,5 % con respecto a 2016, algo que el consejero de Medio Ambiente, Iñaki Arriola, ha reconocido que es un «mal» dato en el que ha influido el aumento «excepcional» de las emisiones ese año en el sector eléctrico.
Arriola ha comparecido en una comisión en el Parlamento a petición de EH Bildu para hablar de la evolución de los gases que provocan efecto invernadero en Euskadi, en la que ha detallado los datos recogidos por el Ihobe, la Sociedad Pública de Gestión Ambiental del Gobierno Vasco, en su último inventario de emisiones de gases de efecto invernadero correspondiente a 2017 publicado el pasado junio.
Según este informe, las emisiones de ese año estuvieron condicionadas por el aumento generalizado en todos los sectores excepto en el de residuos.
Arriola ha reconocido que los datos de 2017 no son buenos pero ha indicado que la intensidad de las emisiones han descendido en Euskadi un 32 % respecto a 2005 y un 50 % respecto a 1990 (años de referencia internacionales en esta materia). También han bajado las emisiones per cápita un 24 % desde 2005 y un 7 % desde 1990.
Por sectores, las emisiones del sector energético (que representaron el 33 % de las emisiones del País Vasco) crecieron un 6 % en 2017 con respecto al año anterior, fundamentalmente por el comportamiento del sector eléctrico ese año, un hecho que en opinión de Arriola fue «excepcional» como lo «confirman» los datos adelantados de 2018 para el conjunto del sector eléctrico español.
Según ha asegurado, las emisiones de CO2 de este sector han «caído bruscamente» casi un 15 % con respecto a 2017, un año en el que también influyó la «fuerte sequía».
En el sector transporte (que supone el 32 % de las emisiones del País Vasco), el aumento en 2017 fue del 6 % también, y en el industrial (que representa el 21 % de las emisiones de Euskadi) del 5 %.
Arriola ha asegurado que en materia de transporte existe un «problema gordo» pero que hay que felicitarse por el comportamiento de la industria vasca porque desde 2005 han descendido un 27 % las emisiones en este sector y un 46 % desde 1990, lo que demuestra la transformación y el cambio tecnológico que se ha producido.
Ha reconocido que todavía queda mucho por hacer en materia de emisiones y que las medidas a tomar deben ser transversales, al tiempo que se ha comprometido a tener para final de este año el anteproyecto de ley de cambio climático, cuyos trabajos ha dicho están muy avanzados.
También ha remarcado que no se puede volver a la «edad media» y que es necesario combinar la consecución de los objetivos contra el cambio climático con mantener la actividad económica y el empleo.
El parlamentario de EH Bildu Mikel Otero ha asegurado que los datos de 2017 son los peores de los «últimos 15 años» y ha calificado de «calamitosa» la gestión del Gobierno Vasco en este ámbito, mientras que desde el PP Mari Carmen López de Ocáriz ha censurado la «política zen» y lo poco «proactivo» que es el Ejecutivo en políticas contra el cambio climático.
En la misma línea se ha pronunciado José Ramón Becerra, de Elkarrekin Podemos, quien ha ironizado con la «tranquilidad» con la que se toma el Gobierno Vasco esta cuestión a pesar de que el lehendakari ha hablado de «emergencia climática, algo que ha negado la socialista Natalia Rojo, mientras que desde el PNV Irune Berasaluze ha reconocido que los datos de 2017 son malos, pero ha indicado que puede ser algo «puntual». EFE





