jóvenes delincuencia robar escalofrío
foto ajena a la información

Conocimos un caso la semana pasada. Un joven de 18 años salió a hurtar en un comercio de la calle Domingo Beltrán. Lo hizo sin documentación, de manera que la identificación es complicada.

El modus operandi se vuelve a repetir. Esta vez con otros dos jóvenes de la misma edad, autores de un delito leve de hurto y no tener domicilio conocido.

Los hechos ocurrieron en un establecimiento de un centro comercial, cuyo vigilante de seguridad tenía retenidas a dos personas por haber sustraído artículos del interior. Los agentes trataron de identificar a los autores del hurto, no siendo posible, ya que se negaran a facilitar datos sobre su identidad.

Ante su actitud a identificarse de forma veraz, fueron trasladados finalmente a dependencias policiales en calidad de detenidos por un presunto delito leve de hurto sin domicilio conocido.

Una práctica que alarga y dificulta los procesos policiales al tener que acudir a dependencias próximas y que cuenten con medios adecuados para realizar las diligencias de identificación, «a estos solos efectos y por el tiempo imprescindible», dice la Ley. Eso y que consigan después fehacientemente la identificación real, que no siempre ocurre en todos los casos.


Compartir

2 Comentarios

  1. Hacen bien, que coño. Aprovechar lo que en general les permiten. Por supuesto, sin complejos ni escrúpulos hipócritas, sin gaitas ñoñas ni discursos normalizados.

Dejar respuesta