La vivienda vuelve a ser la principal preocupación de los vascos, en mayor medida aún, mientras que se mantiene el mercado de trabajo como segunda causa de inquietud en Euskadi, seguido por la inseguridad ciudadana, que sigue al alza.
Estos datos se recogen en el último Sociómetro realizado por el Gobierno Vasco a través de entrevistas telefónicas a 3.030 personas entre el 11 y el 14 de noviembre. Los encuestados pueden mencionar tres problemas.
Por segunda vez, el problema social más importante es el de la vivienda (58 %), siete puntos más que en la oleada anterior del Sociómetro -en junio-, cuando desbancó por primera vez desde 2008 a la preocupación por la situación del marcado laboral, que se mantiene en segundo lugar con el 42 %.
La preocupación por la vivienda alcanza un nivel que no se detectaba desde 2007, en plena burbuja inmobiliaria.
Mientras sigue descendiendo en esta lista el problema de la sanidad, crece la preocupación por la delincuencia y la inseguridad, ambos con un 26 %.
Situación política «buena»
La inmigración y los problemas relacionados —incluido racismo y xenofobia— (15 %), las cuestiones económicas (14 %) y la situación política (10 %), son otras de las materias que perturban a los ciudadanos vascos, aunque ninguno crece tanto como la vivienda y la inseguridad ciudadana.
El 66 % de los ciudadanos considera que la situación política de Euskadi es «buena o muy buena», mientras que solo el 18 % opina lo mismo sobre el conjunto de España, una percepción negativa que se ha incrementado desde 2023, aunque entre junio y noviembre de 2025 ha mejorado cuatro puntos.
Respecto a la situación económica, el 72 % valora como positiva la coyuntura vasca, frente al 37 % sobre la española. No obstante, la percepción respecto a ambas economías ha empeorado respecto al anterior Sociómetro.
La encuesta pregunta también sobre aspectos políticos, como el apoyo a la independencia de País Vasco, que se incrementa, ya que actualmente el 23 % estaría a favor (dos puntos más que en verano), mientras que el 38 % se muestra en contra (tres puntos menos) y el 32 % podría respaldarla o en función de las circunstancias.
El 42 % de la ciudadanía se siente únicamente vasca o más vasca que española, el 41 % tanto vasca como española y el 9 % más española que vasca o solo española, aunque el 32 % de los vascos se considera muy nacionalista, el 25 % nada nacionalista y el 36 % se sitúa en posiciones intermedias.
En cuanto al eje ideológico, la sociedad vasca tiende a posicionarse hacia la izquierda, con una media de 4,2 en una escala de 0 (extrema izquierda) a 10 (extrema derecha), pero el 54 % se ubica en posiciones de centro, el 29 % se identifica con la izquierda y el 9 % con la derecha.
Respecto a la simpatía política, el PNV se sitúa como el partido más valorado con 5,1 puntos sobre 10, seguido por EH Bildu y el PSE-EE con ambos 4,4 y Sumar con 3,7. El nivel de simpatía de EH Bildu y Sumar se sitúa en máximos históricos, mientras que crece la estimación hacia Vox (1,1) y el PP mantiene la cifra estable (1,9).
El lehendakari, Imanol Pradales, es el líder más conocido (79 %), seguido de Eneko Andueza (49 %), Pello Otxandiano (48 %) y Javier de Andrés (42 %), mientras que a Jon Hernández lo conoce el 17 % y a Amaia Martínez el 24 %.
En cuanto a valoración, Pradales obtiene la mejor puntuación (5,7 sobre 10), seguido por Pello Otxandiano (5,4), únicos líderes que aprueban. Tras ellos se sitúan Eneko Andueza (4,5), Jon Hernández (4,3), Amaia Martínez (2,9) y Javier de Andrés (2,9).
El interés por la política alcanza su nivel más alto desde 1995, el 44 %, aunque siguen siendo mayoría los que están poco o nada interesados.
La mitad cree que hacen falta cambios en la política vasca, pero no un cambio total, frente a un 25 % que apuesta por una transformación total. En cambio, en la política española, el 53 % apuesta por un cambio total.
Este Sociómetro pregunta también por la situación personal de los vascos, que presentan un 8,4 sobre 10 en cuanto a satisfacción con su vida familiar.
La valoración de su vivienda, sus relaciones sentimentales y sexuales, su salud, su tiempo libre y su trabajo arroja puntuaciones entre el 7 y el 8, datos que significan un descenso medio de casi medio punto.
Nivel de felicidad
La satisfacción es menor respecto al dinero disponible cada mes (6,5).
El nivel de felicidad es de 7,7 sobre 10, el más alto desde 2014 y estable desde 2021.
También se ha preguntado sobre cuántos hijos les gustaría tener o haber tenido: sólo el 11 % dice que ninguno, el 44 % se decanta por dos y el 26 % por tres, aunque al cuestionar por el número real de descendientes, uno de cada tres declara no tener hijos.
Sobre el futuro de los jóvenes, el 69 % cree que lo tendrán más difícil —la cifra más alta desde 2016—, mientras que solo el 9 % piensa que lo tendrán más fácil que las generaciones anteriores. En apenas un año, este último porcentaje se ha reducido a la mitad.
El 45 % de los ciudadanos de Euskadi se considera creyente, aunque dos de cada tres no son practicantes. Entre los creyentes, el 82 % son católicos, el 5 % profesa el Islam y otro 5 % son evangélicos. EFE








Según el Banco de España faltan 700.000 viviendas, Este año, la diferencia entre los extranjeros que vienen y los que se van da un saldo positivo de 500.000 más (como el crecimiento de población), con lo cual el problema se va a agravar.
A una encuesta que está precocinada por el propio G. Vasco? Ni p caso!
Por mucha pedagogía, pedagogía, pedagogía, pedagogía, pedagogía, pedagogía, pedagogía, pedagogía, pedagogía… que nos quieran inyectar, ya, no engañan a nadie.
PNV/PSE, llevan toda su vida en las poltronas y ahora de cara a las próximas elecciones 2027 lo quieren cambiar todo?
No quedamos mas, queremos que se mejore las condiciones laborales para trabajadores, para los pequeños y .medianos empresarios que que la eventualidad sea en determinados sectores por situaciones adversas y que los pequeños comercios no sufran el cierre, olvido de una fachada q acaban metiéndose todo clase de cucarachas, gripe aviar, peste porcina, rabia y de flora invasora.
Aquí hay muchos que se quieren construir km y km y les importa una mierda conservar lo que fue deteriorando con proyectos piloto.