Madrid/Vitoria, (EFE).- Bizkaia es el territorio vasco con más probabilidad de robos en los hogares, un 15,9 % más que la media de España, mientras que en Gipuzkoa es un 35,4 % menor y en Álava un 32,8 % por debajo del conjunto nacional.
Así se refleja en la memoria correspondiente a 2015 de la Asociación Empresarial del Seguro (Unespa), presentada hoy, en la que también se constata que en Euskadi la gravedad de los robos está por debajo de la media en España.
Concretamente en Bizkaia la gravedad de los robos es un 2,3 % menor a la media de España, en Álava es un 29 % menor y donde menos graves son los hurtos es en Gipuzkoa, un 37 % menos que en el conjunto del país.
De hecho, el coste medio de los siniestros de robo se sitúa en los tres territorios entre 1.000 y 1.250 euros.
En el conjunto de España, los robos en viviendas son más frecuentes en el litoral mediterráneo y en Madrid y el momento del año que prefieren los ladrones para actuar son los tres meses de invierno, aunque sin olvidar agosto, cuando también ocurren muchos de estos siniestros.
Dentro de la costa mediterránea, las provincias que soportan más robos a hogares son Tarragona y Murcia y esta última también está en las primeras posiciones en cuanto a la gravedad de los siniestros.
Para determinar la gravedad, el estudio tiene en cuenta la relación entre el coste del siniestro y el capital asegurado de la póliza.
Otra de las conclusiones que se pueden extraer es que son muy numerosos los asaltos a segundas viviendas, que por norma general presentan unos bajos índices de ocupación en la época laboral (invierno).
La provincia donde se dan los asaltos más graves a viviendas es Orense, donde son el 82,41 % más graves que en el resto de España aunque sean menos frecuentes; seguida de Murcia (73,33 %) y de Almería (58,41 %).
Los lunes y los viernes son los días en los que se producen más robos, mientras que en los fines de semana la actividad decae un poco.
El coste medio de los siniestros fue superior a los 1.500 euros en Murcia, Cataluña, Baleares y Castilla-La Mancha, mientras que en Aragón y Asturias se produjeron los siniestros menos graves, de menos de 1.000 euros de media.
Las tendencias más recientes entre los ladrones para intentar acceder a domicilios o negocios son el uso de inhibidores de frecuencia y la instalación de microcámaras en las mirillas, pues según un informe reciente de Securitas Direct, los ladrones cada vez utilizan más la tecnología.
Junto a estos métodos se encuentran otros más tradicionales, como el resbalón (abrir la cerradura con una radiografía o utensilio similar) si no se ha cerrado la puerta con llave; el bumping (golpe seco con un martillo a una llave que se ha introducido previamente en la cerradura y que hace saltar la misma); o el ganzuado, (manipulación de los sistemas internos de bloqueo del bombín con una ganzúa), entre otros.
Las aseguradoras españolas pagaron en total 291 millones de euros a sus clientes en 2014 en concepto de indemnizaciones por robos en hogares.







