17 detenidos y 20 policías heridos en disturbios de Vitoria
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‘Balance del terrorismo en España 2025’ publicado por el Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo de Vitoria, donde se dedica hacer resumen. La capital alavesa aparece en 6 capítulos:

1.- El 30 de abril. Una mujer de nacionalidad peruana, de 41 años, residente en Vitoria, fue condenada a dos años de prisión con la atenuante de confesión tardía por un delito de autoadoctrinamiento terrorista. En el juicio explicó su alejamiento del Dáesh y su arrepentimiento. La acusada gestionaba varias plataformas y cuentas de internet en las que se difundían mensajes favorables al yihadismo y tenía contactos con extremistas de varios países. Además había realizado un juramento de fidelidad al Estado Islámico. La mujer fue detenida en 2023 acusada de difundir propaganda del Dáesh y planear un viaje a Irak con sus hijos menores de edad para que se convirtieran en combatientes.

2.- La Audiencia Nacional, en julio, archivó de manera definitiva la causa que se instruía por el asesinato del militante de la UCD José Ignacio Ustarán Ramírez, cometido en Vitoria el 29 de septiembre de 1980. Los jueces consideraron que ya había prescrito el delito. El sumario había sido archivado de forma provisional y reabierto en varias ocasiones, la última de ellas en 2018. En esa ocasión se citó a tres sospechosos de participar en el secuestro y posterior asesinato después de que la viuda de la víctima los hubiera reconocido fotográficamente.

3.- Los episodios más relevantes tuvieron lugar los días 12 de octubre en Vitoria y el 30 del mismo mes en Pamplona. En la capital alavesa se dieron cita unas trescientas personas para contramanifestarse frente a una concentración que había convocado Falange Española en el centro de la ciudad. En Vitoria, una veintena de policías resultaron heridos y se produjeron 19 detenciones. El impacto mediático y político de las imágenes de estos incidentes fue muy grande.

4.- El 3 de marzo, tras una manifestación de recuerdo de los sucesos ocurridos en Vitoria en 1976, en los que cinco trabajadores perdieron la vida por disparos de la Policía, los agentes que custodiaban la marcha fueron atacados con botellas y otros objetos.

5.- En julio, el 23, en Vitoria, al tratar de impedir la Policía que miembros de GKS acamparan en la plaza de la Virgen Blanca.

6.- En agosto fue atacada la sede de Vox en Vitoria, donde, además de ocasionar daños, los radicales pintaron un “Gora ETA” en el inmueble.

 

Extremismo violento en 2025: ataques a policías y partidos vascos y un anarquismo residual

EFE).- El acoso y agresiones a cuerpos policiales y a grupos políticos vascos y navarros fueron en 2025 los objetivos de los extremismos violentos, cuya actividad causó lesiones a un buen número de agentes y daños materiales en un año en el que un anarquismo residual actuó sin importantes consecuencias en Madrid y Barcelona.

Lo refleja así el ‘Balance del terrorismo en España 2025’ que acaba de hacer público el Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo, donde se dedica un capítulo a esos extremismos.

Destaca el informe la campaña de acoso y agresiones a los cuerpos policiales en el País Vasco y Navarra que, en ocasiones, «se ha traducido en disturbios públicos que han provocado lesiones a no pocos agentes y daños materiales. Casi medio centenar de policías han resultado heridos en estos incidentes».

Los episodios más relevantes se produjeron el 12 de octubre en Vitoria y el 30 de ese mes en Pamplona, con motivo en el primer caso de un concentración convocada por Falange Español y en segundo por otra convocada por el agitador mediático Vito Quiles.

Con estética de los ‘Black Block’ (ropa negra y enmascarados), los contramanifestantes dieron muestras de una «estricta organización» a la hora de enfrentarse a la Policía.

 

Una campaña protagonizada por las disidencias de la izquierda abertzale

Según el balance, los episodios de octubre fueron la culminación de una campaña más larga protagonizada por las disidencias nacidas en los últimos años de la izquierda abertzale.

Como recuerda el Centro Memorial, el final del terrorismo de ETA y la evolución de su entorno político generó en el País Vasco la aparición de diversos grupos, «algunos de ellos en desacuerdo con el fin de las armas y otros en desacuerdo con la línea seguida por las siglas oficiales de la izquierda abertzale».

Aunque han aparecido en los últimos años numerosas siglas y grupúsculos, el informe señala que se han consolidado dos líneas diferenciadas, una de ellas la Coordinadora Jardun, que desde el inicio realiza acciones de apoyo a los presos de ETA y mantiene una actitud «firme de rechazo» a los cuerpos policiales.

La segunda línea es el Movimiento Socialista, que se dio a conocer en 2019 a partir de la Coordinadora Juvenil Socialista (GKS por sus siglas en euskera). Se define como comunista y se distancia de la izquierda abertzale oficial a la que consideran «aburguesada».

El informe explica que este movimiento ha creado una extensa red de células locales y de grupos afines, que se ha extendido fuera del ámbito territorial inicial del País Vasco y Navarra y que no ha tenido un discurso tan «antipolicial como Jardun, al menos hasta hace poco tiempo.

Porque lo cierto es que ha ido aumentando el nivel de enfrentamiento con los policías tras el cierre de sucesivos gaztetxes (espacios juveniles) ordenados por la autoridad judicial. Desde 2021 han sido desalojados de una docena de estos locales okupados.

Uno de esos desalojos fue en el barrio bilbaíno de Rekalde el 3 de abril del año pasado, con disturbios que provocaron lesiones a 15 policías y cinco manifestantes detenidos.

No descartan los analistas la vinculación de esos grupos con los ‘hooligans» de los clubes de fútbol vascos y navarros y subrayan las constantes «muestras de hostilidad» contra ertzainas, policías locales o guardias civiles, con numerosos episodios violentos.

 

Los ataques ideológicos

Además de los ataques a los cuerpos policiales, el extremismo violento en País Vasco y Navarra situó sus objetivos en sus adversarios ideológicos, en aquellos otros relacionados con la idea de España, los vinculados a la guerra de Gaza y las protestas estudiantiles.

Precisa el informe que los ataques contra grupos políticos afectaron a la práctica totalidad de las siglas representadas en el arco parlamentario, desde Vox a EH Bildu, pasando por el PNV o el PSE. Todos estos partidos han sufrido ataques o pintadas en sedes.

«En el caso de Vox se añade la singularidad de que este partido y sus militantes fueron atacados prácticamente cada vez que ponían una mesa informativa en la calle para repartir propaganda o difundir sus mensajes», recalca el balance.

Y relaciona un buen número de ataques, como a las sedes del PSE, de EH Bildu y del PNV en la localidad vizcaína de Amorebieta por grupos disidentes de la izquierda.

El monumento dedicado al almirante Blas de Lezo en Pasajes (Gipuzkoa); la tienda Sabor a España de Pamplona, que llevaba menos de una semana abierta; una cruz colocada en el monte Morkaiko de Elgoibar, o el toro de Osborne ubicado en la localidad alavesa de Ribavellosa, fueron objeto de actos vandálicos.

 

Un italiano de ultraderecha detenido y un anarquismo residual

Dentro de otras actividades relacionadas con los extremismos en 2025, el informe destaca la detención en febrero en Madrid del italiano Salvatore Vespertino por robar en un comercio del barrio madrileño de Vallecas. Pero cuando fue identificado, la Policía comprobó que estaba reclamado por las autoridades de su país.

Porque Vespertino, que se encontraba huido desde 2023, tenía pendiente de cumplir una condena de ocho años de cárcel por colocar una bomba en una librería de Florencia, un acción atribuida al movimiento de ultraderecha Casa Pound.

Menciona también el balance algunos actos violentos protagonizados por desconocidos vinculados al movimiento anarquista, como los daños provocados en abril por encapuchados en varias máquinas y cámaras de seguridad de la estación de Renfe del barrio madrileño de Orcasitas.

Ese mismo mes, en Barcelona, se produjeron actos de sabotaje en pisos y viviendas dedicadas al alquiler turístico después de que una página web anarquista realizara un llamamiento para atacar este tipo de inmuebles en el barrio de Gracia.

También en la capital catalana una oficina bancaria sufrió daños al término de una concentración de apoyo a un anarquista encarcelado. EFE

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