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La recaudación fiscal de las tres haciendas vascas caerá este año un 13,3 % respecto a la del ejercicio anterior, 2.058 millones de euros menos, un porcentaje menor que el que, al principio de la crisis provocada por la covid-19, temía el Gobierno Vasco, en torno al 20 %.

El Consejo Vasco de Finanzas (CVF) ha mantenido su habitual reunión de octubre para cerrar las previsiones de recaudación para este año y hacer una estimación de la que se espera para 2021, de 14.250 millones de euros, un 6,3 % de incremento sobre la previsión de cierre en 2020.

Según los cálculos hechos en función de lo recaudado hasta agosto por las tres haciendas forales (que ya reflejaban un descenso del 16,6 %) y las proyecciones realizadas para el cuarto cuatrimestre del año, la recaudación este año que quedará en 13.411,6 millones de euros.

En enero de este año la previsión recaudatoria para todo el ejercicio se estimó en 15.767,8 millones de euros, una cifra que se ha visto trastocada por los efectos del parón de la actividad provocado por el confinamiento y la posterior crisis económica derivada de la pandemia.

Del total de recaudación, las haciendas recibirán 5.610 millones de euros por IRPF, lo que supone un descenso del 1,8 %; por el Impuesto de Sociedades 805 millones, con una caída del 38,2 %; por IVA, 4.952 millones, un descenso del 17,9 % atenuado en los últimos meses.

Por su parte, la caída anual estimada de los impuestos especiales de fabricación y el impuesto sobre electricidad (1.324 millones) será de un 17,2 %.

Por territorios, Bizkaia tiene prevista una recaudación de 6.905 millones de euros (la estimación a principios de año era de 8.141 millones); Gipuzkoa 4.394 millones (frente a los 5.137) y Álava 2.113 millones (2.489).

Para 2021, la previsión recaudatoria va en línea con la estimación de evolución positiva de la economía vasca, de un 8,9 % de crecimiento del PIB. El CVF ha previsto que en 2021 las tres diputaciones recauden unos 14.250 millones de euros, un 6,3 % respecto de la recaudación prevista para el cierre de este año.

En lo que respecta a tributos concertados de gestión propia de las diputaciones, se prevé una evolución moderada de la recaudación por impuestos directos (+1,7 %) y más intensa para la imposición indirecta (+11,2 %).

Para la recaudación por tasas y otros ingresos se espera un crecimiento en 2021 del 18,2 %. La recaudación por IRPF aumentaría un 1,3 % y el impuesto sobre Sociedades el 4,7 % respecto al cierre previsto de 2020.

En el apartado de impuestos indirectos la recaudación por IVA de gestión propia aumentará previsiblemente un 12,5 % como resultado de un «importante aumento de ingresos y una significativa disminución del volumen de devoluciones», ha explicado el consejero de Hacienda y Economía del Gobierno Vasco, Pedro Azpiazu.

La activación del consumo de los hogares en el primer caso y la ausencia de devoluciones extraordinarias –a diferencia del año anterior- en el segundo explican el comportamiento previsto para dichos componentes, ha añadido.

Con esta previsión, las diputaciones aportarían al Gobierno Vasco el próximo año 9.619 millones de euros, el 50,29 % por parte de Bizkaia, el 33,49 % Gipuzkoa y el 16,22 % Álava.

Esta cuantía global supone aproximadamente 854 millones menos que las aportaciones presupuestadas para este 2020.

Azpiazu ha señalado que con estas cifras las instituciones vascas deben asumir «el enorme reto de diseñar unas cuentas públicas capaces de hacer frente» a la situación.

Además, el Consejo Vasco de Finanzas ha acordado el reparto territorial de los objetivos conjuntos de déficit entre las tres diputaciones forales, en base a los coeficientes horizontales de aportación aprobados para este y el próximo ejercicio.

Las tres diputaciones se repartirán los límites de déficit aprobados en el acuerdo de la Comisión Mixta de Concierto Económico el pasado mes de septiembre para las instituciones vascas.

Por ello, en 2020 se repartirán el 0,9 %, lo que supone 595 millones de euros, y el 0,8 % en 2021, que asciende a 588 millones, con los coeficientes que también se usarán para las aportaciones forales a las arcas comunes en 2021.

Azpiazu ha explicado tras la reunión que el endeudamiento al que podría recurrir el Gobierno Vasco este año para hacer frente a esta caída de recaudación podría situarse en unos 1.400 millones de euros, que junto con remanentes de tesorería harían frente al descenso de ingresos que van a sufrir las arcas comunes, de unos 1.600 millones.

El consejero ha recordado que la comunidad autónoma se encuentra en una situación financiera mejor que otras comunidades, ya que el nivel de deuda pública el año pasado se situaba en el 12,3 % de su PIB y con lo sucedido este ejercicio podría subir hasta el 16 %.

Además, los tipos de interés están «muy bajos», los bonos a diez años se encuentran a un 0,20 %, lo que hace que los costes financieros de este endeudamiento sean «muy bajos».

El diputado general de Bizkaia, Unai Rementeria, se ha referido la reforma fiscal pedida por EH Bildu para hacer frente a la situación y ha dicho que «no hay modificación tributaria» que pueda hacer frente a una caída de recaudación por encima de los 2.000 millones de euros, por lo que ha zanjado que «no hay que ser frívolos». EFE


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