El pleno de las Juntas Generales de Álava ha rechazado este miércoles la enmienda a la totalidad presentada por EH Bildu al proyecto de reforma fiscal gracias al acuerdo alcanzado entre los grupos que apoyan al gobierno foral, PNV y PSE-EE, con Podemos.
Nacionalistas y socialistas cuentan con 24 de los 51 procuradores en la Cámara foral alavesa, por lo que necesitan el apoyo de un grupo de la oposición para sacar adelante la reforma, una situación que también se da en Gipuzkoa.
En el caso de Álava, Elkarrekin tiene tres procuradores, pero uno de ellos es de Ezker Anitza, que no apoya la propuesta de reforma y que ha votado a favor de la devolución del proyecto.
Tras el rechazo, como estaba previsto, de la única enmienda a la totalidad en el pleno de hoy, prosigue la tramitación de la propuesta de reforma fiscal y ahora se debatirán en comisión las enmiendas parciales presentadas por los grupos.
La portavoz de EH Bildu, Eva López de Arroyabe, ha preguntado si la propuesta va a modificar el actual modelo fiscal, «construido allá por 2017 con el PP y en pleno auge de las ideas neoliberales» o si por el contrario lo que hay es «algún retoque sobrevenido por los cambios en las prioridades sociales durante la última década».
López de Arroyabe ha lamentado que esta propuesta no es una reforma fiscal, ni siquiera una «revisión fiscal», sino que se trata de «meros retoques que no varían para nada la base estructural de los impuestos pactada con el PP».
Iñaki Ruiz de Galarreta (PNV) ha dicho que para EH Bildu es «más importante el partidismo que el bien común», porque prefiere quedarse en su posición del «no», de no querer el diálogo, que «buscar la mejora de la vida de los alaveses».
Ruiz de Galarreta ha añadido que la propuesta de la coalición soberanista supondría dejar de recaudar 450 millones de euros en un momento de «incertidumbre» en el que hay que «mantener la fortaleza» del sistema público, y ha acusado al PP de «representar a un sector de la sociedad que no quiere pagar impuestos y que allí donde puede se alía con Vox para desmantelar servicios públicos».
Josu López (PSE-EE) también ha considerado «partidista» la postura de EH Bildu porque «no beneficia a la sociedad alavesa» sino que lo único que pretende es demostrar que son alternativa.
Ha defendido la bondad de la propuesta acordada por su grupo, el PNV y Podemos porque aumenta el mínimo exento a declarar en el IRPF y mejora la fiscalidad relacionada con la vivienda y la conciliación, entre otros aspectos.
El portavoz del PP en las Juntas Generales de Álava, Iñaki Oyarzabal, ha acusado al PNV de haber «comprado el marco de la izquierda» en esta reforma que consolida un modelo que «lleva al declive económico».
Oyarzabal, que ha defendido una rebaja de la presión fiscal generalizada, ha acusado al PNV de haber «traicionado a las clases medias y de dar la espalda a los empresarios».
David Rodríguez, portavoz de Elkarrekin Podemos, ha aclarado que su grupo sigue siendo partidario de un reforma fiscal «integral» para conseguir un modelo más «progresivo, más social y que logre recaudar más», pero que hay que «cambiar poco a poco la estructura fiscal conservadora pactada con el PP» en 2017.
Rodríguez ha criticado el «tacticismo» político de EH Bildu, porque de haber prosperado su enmienda a la totalidad se habría mantenido esa estructura fiscal de la derecha.
Jonathan Romero (Vox) ha dicho que la reforma propuesta es «nefasta para los alaveses» porque mantiene un modelo «confiscatorio que castiga la inversión y el empleo», pero ha advertido de que la propuesta de EH Bildu supone «esquilmar aún más» a los alaveses.
José Damián García-Moreno, de Ezker Anitza integrado en el grupo de Elkarrekin, ha explicado su oposición al «retoque fiscal» y ha dicho que el acuerdo pertenece «exclusivamente a Podemos», que se enteraron del mismo por la prensa y que la formación morada no ha actuado con «lealtad» ni con «respeto» con su partido. EFE






