(EFE).- La Asociación Clara Campoamor, que ejerce la acusación popular en la investigación judicial abierta sobre los presuntos abusos sexuales sufridos por al menos cinco niños y niñas en Vitoria-Gasteiz ha denunciado la «mala gestión» del Departamento vasco de Educación y ha confiado en que «no sea demasiado tarde» para aclarar lo ocurrido. Ayer se levantó el secreto de sumario de esta investigación judicial y la Asociación Clara Campoamor ha desvelado que los cuatro niños y niñas que detectaron los servicios municipales de Infancia con signos de posibles abusos, a los que se suma otra niña de tres años cuyo caso se archivó, presentaban «comportamientos extraños» y gestos y palabras «hipersexuadas» impropias para su edad.

Esta asociación, que promueve la defensa de los derechos de la infancia, se ha personado junto a la Fiscalía de Álava en las diligencias previas que instruye el Juzgado de Instrucción número 3 de Vitoria para tratar de determinar si un profesor sustituto del ciclo Infantil podría haber abusado sexualmente de al menos cinco niños y niñas en tres colegios de Vitoria.

Esta mañana la consejera de Educación, Cristina Uriarte, ha anunciado que este docente ha sido «apartado temporalmente» de las aulas hasta que se aclare lo sucedido.

El Gobierno Vasco ha adoptado esta decisión a pesar de que ayer el Departamento de Educación y la Fiscalía de Álava se enzarzaron en una polémica ya que la consejería sostenía que no había suspendido de sus funciones al profesor porque el fiscal no le había informado de la apertura de una investigación judicial contra él, algo que desmintió el Ministerio Público.

Además, el abogado de esta agrupación, José Ignacio Fernández, ha asegurado hoy a Efe que esos psicólogos detectaron «más casos» en otros niños, pero sus padres no han querido que sean sometidos a evaluación para evitarles «un trauma».

La Fiscalía continúa con la investigación de este caso y ha pedido distintas pruebas como la toma de declaración de los padres de todos esos menores, así como de sus profesores y de los peritos municipales que evaluaron a los niños.

Por el momento el profesor sospechoso de esos abusos no está imputado ya que se sigue investigando, aunque a juicio de la acusación popular, el Departamento vasco de Educación no ha actuado bien, ya que se ha centrado en una «pelea» con el padre de la niña que presentó la primera denuncia, y que se archivó por falta de pruebas, en lugar de articular un sistema de investigación para saber lo que ocurría.

A la acusación popular le «consta» que el Gobierno Vasco sabía que la Fiscalía estaba investigando estos nuevos casos desde hace un año porque, de hecho, el fiscal pidió información a los centros públicos, el Departamento recibió los informes del Servicio de Infancia del consistorio de Vitoria y «ha habido conversaciones entre Educación, la Fiscalía y el Ayuntamiento».

«Había datos suficientes para iniciar una investigación» y las medidas que adoptó el Gobierno Vasco «fueron muy escasas», ha señalado el abogado de la Asociación Clara Campoamor.

En todos los casos detectados había un «hilo conductor» hacia el personal docente y en varios de ellos «se apuntaba a este profesor en concreto», ha recalcado este letrado, que cree que debido a «esa mala gestión» el autor de estos hechos ha sabido desde hace tiempo que estaba siendo vigilado.

Por ello, lo importante para esta acusación es que el Departamento de Educación «colabore al 100 %» con la investigación judicial.

«Es tarde para actuar, pero espero que no sea demasiado tarde», ha concluido el representante de Clara Campoamor. EFE



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