El central finlandés firmó una grandísima actuación en su debut como titular babazorro, sosteniendo al Deportivo Alavés en los momentos más delicados del partido. Siempre bien colocado, siempre atento, siempre firme.

Su partido dejó acciones de esas que levantan a la grada: cortes providenciales en centros laterales, anticipaciones limpias y una lectura defensiva de sobresaliente.

La jugada del minuto 74 fue la postal de la noche: una chilena salvadora para evitar que Lewandowski se plantara solo ante la portería. Una acción de reflejos, valentía y jerarquía.

No fue solo dominio aéreo. Koski estuvo rápido al corte, concentrado de principio a fin y comunicándose constantemente con sus compañeros para ordenar la línea. Un líder silencioso, pero decisivo.

¿Dónde estaba este chico? ¿Cómo es posible que en el banquillo?

 

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