Juanjo Mena

Juanjo Mena dirigirá a la Orquesta de Euskadi en su nuevo programa de abono, en el que se volverá a reunir con el trío Kalakan para el reestreno de «Zuhaitz», la obra con la que Gabriel Erkoreka conectó dos mundos aparentemente lejanos, el de la música contemporánea y el folclore vasco.


Los Planetas, la obra más popular de Gustav Holst, y los Himnos Corales del Rig Veda, una de sus piezas más desconocidas, completan el programa de estos conciertos, que arrancarán el 4 de noviembre en el teatro Principal de Vitoria y proseguirán el día 5 en el centro Baluarte de Pamplona, el 6 y 7 en el auditorio del Kursaal de San Sebastián y el 8 en el Euskalduna de Bilbao.

La participación del coro femenino Vocalia, que se ha reforzado para la ocasión y suma casi medio centenar de componentes, completa el elenco de artistas vascos de estas cinco actuaciones, presentadas este jueves en San Sebastián en una rueda de prensa a la que han asistido Mena, Erkoreka y Jaximel Bereau, de Kalakan.

El director general de la OSE, Oriol Roch, ha remarcado que éste es un momento «muy especial» para la orquesta porque, además de poder contar con Mena, la batuta vasca con mayor proyección internacional, supone «un valor añadido» incorporar a Kalakan, con quien además está trabajando en «un programa exclusivo» que verá la luz más adelante.

«Zuhaitz», que Erkoreka compuso a propuesta del que fue director técnico de la Orquesta y Coro Nacionales de España (OCNE), Félix Alcaraz, se estrenó en Madrid en marzo de 2016 y no se había vuelto a tocar.

«Su título hace referencia a un árbol que cobra vida a través del sonido de la madera», ha explicado el compositor bilbaíno, que inicialmente pensó en la txalaparta como instrumento central, aunque después de tomar contacto con el trío vascofrancés incluyó también otros instrumentos autóctonos, como la alboka, la xirula y el cuerno.

Erkoreka, cuyas notas en la partitura dibujan un árbol, no esconde que «Zuhaitz», que dura 23 minutos, tiene «un fuerte trasfondo ecologista». «Es un canto, o mejor dicho, un grito en defensa de la naturaleza», ha subrayado.

Mena ha destacado que el compositor vizcaíno ha logrado que «dos mundos se entiendan y complementen». «Esta obra es un descubrimiento para nosotros», ha afirmado.

Lo fue por supuesto para Kalakan. Bereau habla de la incursión del trío en la música contemporánea como de «una gran aventura profesional, una oportunidad para aprender un nuevo idioma».

«Al principio no entendíamos nada, estaba demasiado lejos de nuestro mundo. Poco a poco fuimos abriendo la mente y, con el aprendizaje, lo hemos entendido y lo hemos disfrutado. Hemos crecido como personas y como músicos», ha asegurado. EFE

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí