CNT ha censurado el «sinsentido» de que Tubos Reunidos, con «ganancias millonarias», plantee un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) en su planta de Amurrio (Álava) y ha asegurado que es necesaria una «respuesta sindical» que haga frente a los «desmanes» de la dirección.
En una nota de prensa hecha pública este miércoles esta central ha recordado que Tubos Reunidos ha logrado unos beneficios de 54 millones de euros en el primer semestre de este año y que a pesar de ello ha planteado un ERTE en su planta de Amurrio de seis meses a partir del 1 de septiembre, con una reducción de jornada del 50 %, para hacer frente a la bajada de pedidos.
CNT critica que se permita aplicar este tipo de medidas a empresas que obtienen «ganancias millonarias» y considera que la empresa está aplicando una «hoja de ruta muy agresiva con la plantilla».
También opina que Tubos Reunidos «practica una ingeniería económica destinada a aprovecharse del dinero público».
CNT hace referencia asimismo a la reciente renovación del convenio firmado con UGT, LAB y CCOO y estima que su negociación «no ha sido exigente con la realidad» y que se deberían «haber reivindicado cuestiones de mayor peso».
«En Tubos Reunidos se limitan y acallan conscientemente los enfoques sindicales que difieren del sindicalismo pactista, que negocian desde posturas conservaduristas», asegura CNT que reclama «hacer fuerte el sindicalismo de base» y apostar por «una nueva manera de organizarse y actuar». EFE








Serán las autoridades competentes las que decidan si la empresa reune los requisitos o no, para acogerse a un erte. Y el sindicato puede acudir a los tribunales si lo considera conveniente.