Vitoria ayer dejó una escena curiosa en la calle Eduardo Dato. Dos personas quedaron encerradas en la zona de cajeros de una entidad bancaria,
La puerta decidió, por su cuenta, no volver a abrir.
Los bomberos acudieron al aviso, preparados para cualquier maniobra… Pero esta vez no hizo falta ni alicates, ni bombines, ni fuerza bruta.
RESCATE CON UN BOTON
La solución llegó desde una central de alarmas, que desbloqueó la puerta de forma remota, como si fuera un capítulo de ciencia ficción doméstica. Un clic desde la distancia y puerta abierta.
Un rescate tecnológico que demuestra que, a veces, los salvamentos también se hacen con un botón.





