El Ejecutivo vasco ha pedido al Gobierno español que habilite un corredor humanitario que permita la salida de la zona de Chernóbil en Ucrania a alrededor de 200 menores para que puedan ser acogidos por familias vascas.
La petición también es apoyada por cuatro asociaciones de acogida de niños de Chernóbil que operan en el País Vasco, cuyos representantes se han reunido este miércoles en Vitoria con la consejera de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales, Beatriz Artolazabal.
Durante el encuentro la consejera ha explicado que, a fecha del 13 de marzo, los recursos organizados por las instituciones y asociaciones como Cruz Roja, CEAR y Zehar Errefuxiatuekin están atendiendo en Euskadi a 262 personas procedentes de Ucrania.
El Gobierno Vasco ha puesto a disposición de CEAR, entidad que gestiona el sistema estatal de acogida, 90 plazas del albergue Fundación Santa María de la Diputación de Álava y otras 150 en el albergue de Hondarribia que gestiona la Diputación de Gipuzkoa, unos recursos que aún no han sido ocupados.
El Departamento de Artolazabal asegura que por el momento es imposible tener «datos fiables» de los acogidos directamente por la diáspora ucraniana en Euskadi o por iniciativas individuales y colectivas.
En relación a los niños de Chernóbil, la solicitud al Gobierno para que impulse este corredor humanitario ya fue formulada el pasado domingo por el lehendakari, Iñigo Urkullu, durante la Conferencia de Presidentes celebrada en La Palma.
La consejera ha explicado que, según la información que manejan las asociaciones, la situación de estos niños es «insostenible desde hace unos días».
«Son niños y niñas que padecen ya situaciones comprometidas de salud, de maduración y de desarrollo. Las familias vascas han visto crecer a estos menores y los sienten como miembros de sus familias», ha señalado Artolazabal.
Ha reconocido que las últimas noticias que tienen de estos niños son de hace diez días, cuando las comunicaciones se cortaron, lo que «puede ser una estrategia del Ejército ruso de aislarles» para que no informen de su situación.
Hace diez días, ha relatado, estos niños estaban en los sótanos de sus casas en condiciones «muy precarias», sin luz, sin agua, sin calefacción y «sobreviviendo de mala manera».
Los representantes de las asociaciones Chernobileko Umeak, Chernobil Elkartea, Chernobilen Lagunak y Ukrania Gaztea han leído una declaración en la que reclaman la salida de los niños que han acogido, junto con sus hermanos y madres.
Proponen una evacuación segura a Polonia u otro Estado miembro de la Unión Europea fronterizo con Ucrania para que, «siempre de acuerdo con su deseo», puedan ser trasladados a Euskadi.
«Se trataría de un procedimiento coherente con el principio de reagrupación familiar, organizado y con garantías para las personas menores de edad y sus familias, para el que mostramos nuestra total disposición a colaborar», añaden en el texto.
Durante la rueda de prensa posterior, la consejera ha vuelto a insistir en la necesidad de organizar las muestras de solidaridad de la ciudadanía con los refugiados ucranianos a través del correo habilitado por el Gobierno Vasco errefuxiatuak@euskadi.eus y el número de teléfono de Cruz Roja 945 222 222.
En ese correo se han recibido hasta ahora 2.500 mensajes, mientras que a través del teléfono se han registrado 858 llamadas, 577 de ellas con ofrecimientos de recursos para los refugiados y 292 con solicitudes de ayuda para asesoramiento jurídico y otras consultas.
De las llamadas, 333 proceden de Bizkaia, 252 de Álava y 191 de Gipuzkoa.
Es necesario, ha señalado, seguir canalizando esta solidaridad, organizarla para que sea efectiva, «porque la mejor voluntad puede provocar efectos contraproducentes”.
Ha expresado su agradecimiento por las muestras de «solidaridad espontánea de la población» pero ha remarcado que es importante que se haga de forma adecuada y organizada a través de las administraciones y de las organizaciones sociales.
«Es obligatorio, importante y de extrema necesidad que los menores que estén solos en Ucrania salgan de una manera organizada y con control público. Solo así garantizaremos su seguridad», ha manifestado Artolazabal.
Ha explicado que la mayoría de los refugiados que van a llegar no lo hacen para un corto plazo, sino que la estancia será media o larga, por lo que la solidaridad se tiene que mantener en el tiempo y tiene que ser eficaz para proporcionales todas las necesidades materiales y emocionales. EFE
Bildu pide una comisión parlamentaria para afrontar los efectos de la guerra
EH Bildu quiere que el Parlamento cree una comisión «especial» para compartir y consensuar medidas que permitan hacer frente a las consecuencias de la invasión de Ucrania por Rusia con el objetivo de «actuar unidos como país» y dar «certezas» y «seguridad» a la ciudadanía.
Los parlamentarios de EH Bildu Nerea Kortajarena e Iker Casanova han presentado en rueda de prensa la proposición no de ley que mañana se debatirá en el pleno de la Cámara vasca en la que se solicita esta comisión que la coalición soberanista considera «necesaria y pertinente» y para la que están buscando el apoyo del resto de formaciones.
Kortajarena ha argumentado que la gravedad de la situación creada por esta guerra, que está teniendo ya consecuencias para las empresas y la población vasca con el incremento de los precios de la energía y los carburantes, hace necesaria la activación de los recursos y competencias propias para coordinar medidas entre los diversos agentes políticos, sociales y sindicales.
Por ello ha planteado la necesidad de esta comisión que contaría con la presencia permanente de la Presidencia del Gobierno Vasco y la participación de expertos en calidad de asesores para consensuar medidas que hagan frente a las consecuencias de la guerra «como país».
Ha asegurado que no entendería el rechazo a esta propuesta, que pretende «crear un marco de diálogo y trabajo permanente en esta situación tan excepcional» en la que hay que reordenar prioridades, revisar los presupuestos y activar todos los recursos disponibles para proteger a la ciudadanía, ha opinado.
Kortajarena ha afirmado que ve con «preocupación» cómo el lehendakari habla de «prepararse para una economía de guerra», algo que en su opinión parece que avanza futuros recortes, y ha insistido en que no se puede permitir que las consecuencias de la guerra la paguen las empresas y la ciudadanía vasca.
«Frente a la economía de guerra nosotras apostamos por la economía de la paz, la protección, el cuidado y la seguridad», ha añadido la parlamentaria de EH Bildu quien ha recalcado que a quienes tienen responsabilidad política les corresponde dar certezas a la ciudadanía.
Casanova ha explicado que EH Bildu va a presentar también en las diversas instituciones iniciativas para paliar los efectos de la guerra, destinadas a proteger la actividad económica, el empleo, la seguridad energética y unos ingresos mínimos.
Entre ellas ha citado la creación de una línea de créditos blandos para empresas con problemas de liquidez por el alto coste de la energía, ayudas a fondo perdido para sectores afectados, la activación de los ERTES y de los cese de actividad para los autónomos como se ha hecho durante la pandemia de la covid pero con mejoras, y la puesta en marcha de los complementos del Gobierno Vasco a los ERTE con más dotación económica y un acceso más amplio.
También ha propuesto un bono de apoyo a las comunidades residenciales por el aumento del coste del gas, y que este deje de formar parte del sistema de fijación de precios de la electricidad.
Ha reclamado asimismo un impuesto especial que grave los «extraordinarios e injustos» beneficios que están teniendo las empresas energéticas y que se acometa una revisión de las ayudas sociales para mejorar las cuantías y flexibilizar el acceso a las mismas. EFE








