La consejera de Salud, Gotzone Sagardui, ha alertado de que la tendencia ascendente de la curva epidemiológica «continúa aumentando» y que «en los últimos días lo hace a un ritmo mayor» al haberse «producido un aumento significativo en la velocidad de escalada de la incidencia».

En su comparecencia semanal en el Parlamento Vasco para informar de la afección de la pandemia en Euskadi, la consejera ha explicado que en la semana anterior, de domingo a domingo, la incidencia acumulada en 14 días por 100.000 habitantes ha pasado de 223,76 a 277,58, es decir, casi un 20 % más.

Se ha mostrado especialmente preocupada por la situación de dos franjas de edad: de 10 a 18 años y de 65 a 80 años. En el caso de los más jóvenes por el incremento de casos positivos y en el caso de los mayores porque son ellos los que mayor impacto causan en el sistema sanitario dado que es el grupo que más ingresos requiere en planta.

De hecho, la consejera ha expresado su preocupación por el impacto que este auge en la incidencia de la pandemia pueda tener en el sistema sanitario vasco después de que en la fase descendente anterior no se consiguió «bajar lo suficiente para que los hospitales descarguen su presión».

Ha precisado en este sentido que ahora hay 84 personas ingresadas en las ucis, después de que estos pacientes críticos bajaran a 81 los días 22 y 23 de marzo para pasar después a un pico de 88 el día 27.

El aumento de la presión asistencial también se ha dado en planta: ahora hay 273 pacientes covid, cinco menos que el 28 marzo, cuando se llegó a un pico de 278 personas, es decir 50 más que el día 21 y 94 más que día 18.

En este contexto, ha reiterado el llamamiento a que este sábado los vascos celebren cada uno en su casa la final de la Copa del Rey que enfrenta al Athletic Club y a la Real y ha agradecido los llamamientos a la prudencia que han lanzado también los portavoces de los grupos parlamentarios, tanto de cara al partido como a la Semana Santa.

Datos de vacunación

La consejera de Salud, Gotzone Sagardui, ha afirmado que «próximamente» se va empezar a vacunar en el BEC de Barakaldo (Bizkaia), una instalación en la que Osakidetza tendrá capacidad para administrar más de 5.000 dosis al día.

Sagardui ha hecho este anuncio durante su comparecencia semanal en el Parlamento Vasco para informar de la evolución de la pandemia de la covid y de la campaña de vacunación.

La consejera ha explicado que ayer se revisó la instalación que Osakidetza ha montado en el BEC y ha indicado que «próximamente» estará en disposición de poder servir para vacunar a los menores de 65 años de las comarcas Margen Izquierda, Encartaciones, Margen Derecha y Uribe Costa.

Estas personas serán citadas para vacunarse en el BEC, que se suma así a otros vacunódromos como Illumbe en San Sebastián, La Casilla en Bilbao y el frontón Lakua en Vitoria.

La consejera ha indicado que el BEC ofrece muchas posibilidades de acceso, tanto en transporte público como privado, y permitirá una «respuesta rápida y eficaz» para facilitar la vacunación, cuyo ritmo -ha subrayado- depende de las dosis que lleguen a Euskadi.

En este sentido ha indicado que el viernes llegará a Euskadi una nueva partida de AstraZeneca con 42.300 dosis y que se va a vacunar durante todos los días festivos de Semana Santa.

En concreto se seguirá con la administración de primeras y segunda dosis en los colectivos de edad de más de 80 años, se continuará con la vacunación hasta los 65 años en los grupos esenciales que no han terminado y se seguirá vacunado con criterio de edad a personas por debajo de ese umbral de los 65.

Hasta ahora se han administrado en Euskadi 379.462 dosis de las 469.000 recibidas y más de 107.739 personas están ya inmunizadas, con las dos dosis, lo que supone el 5 % de la población vasca.

Ha remarcado que el objetivo de lograr para verano la inmunidad del 70 % de la población se conseguirá si hay suficientes vacunas y ha dicho que no van a dejar sin pruebas ni vacunas a personas sin papeles y que trabajarán con las asociaciones que más cerca están de este colectivo para ello.

Sagardui ha dicho que se espera que a finales de abril lleguen las primeras vacunas monodosis de Janssen, que junto a las de Moderna y Pfizer estarán destinadas a las personas mayores de 65 años, mientras que la de AstraZeneca quedará para los menores de esa edad, tal y como se ha confirmado en la reunión de hoy del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud.

En esa cita Gobierno y autonomías han hablado también de la ley que contempla la obligatoriedad de la mascarillas aún manteniendo la distancia de seguridad de 1,5 metros. Al respecto, Sagardui ha indicado se ha decidido que durante los próximos días se trabajará para tratar de llegar a unas medidas lo más consensuadas posibles para su implantación.

Sagardui ha informado de que esta mañana representantes de las consejerías de Salud y Seguridad se han reunido con una veintena de alcaldes de municipios vascos con una situación epidemiológica «delicada» y ha defendido la fijación del umbral de los 400 casos de incidencia acumulada por 100.000 habitantes para establecer limitaciones tal y como acordó el LABI la pasada semana.

Ha indicado que no es una barrera «arbitraria», que se estableció para «adelantarse» a Semana Santa un periodo con una mayor movilidad social y que como toda medida que se adopta es actualizable y revisable en función de lo que establezcan los técnicos que revisan diariamente la evolución de la epidemia en Euskadi.

Ha recordado que el mensaje del Gobierno Vasco es el de reducir al máximo la movilidad pero que con las nuevas medias acordadas antes de Semana Santa se quiso evitar un «daño mayor» en determinadas actividades al permitir que quienes tengan una reserva hotelera anterior puedan desplazarse por Euskadi entre el 1 y el 11 de abril aunque haya restricciones a la movilidad.

Sagardui ha reconocido no entender que se permita la movilidad desde Alemania a Baleares o Madrid y por la frontera de Francia, cuando no es posible cambiar de comunidad autónoma. «No puedo hacer nada, no lo comparto, pero ese criterio está ahí», ha añadido.

Por su parte, los portavoces de los grupos de la oposición han criticado el «cambio de criterio» de bajar el umbral de limitaciones a 400 casos, algo que además ha dado lugar a situaciones «contradictorias» como la de Muskiz, localidad que estará perimetrada en Semana Santa pese a que lleva días por debajo de esa cifra.

Al mismo tiempo han criticado que la decisión de permitir la movilidad en municipios confinados si se dispone de reserva hotelera supone en la práctica «salvar la Semana Santa por la puerta de atrás» debido a la «presión» de los sectores económicos. EFE


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1 Comentario

  1. Lo de los políticos es de traca. ¿De que se extrañan?, no sé si son unos inútiles, nos quieren tomar por idiotas o ambas cosas a la vez. ¿Les extraña viendo las imágenes en la tele de las playas llenas de jóvenes agrupados, sin mascarillas y sin respetar ni distancias ni número de personas?, y aquí en Vitoria, había que ver como estaba ayer Armentia u Olárizau, sin ir más lejos. Y eso por no hablar de lo de los bares, que dentro de una semana no estaremos en una incidencia de 400, estarmeos a una de 500, incluso de 600, pero hay que salvar la S.Santa, por mucho que se les llene la boca diciendo lo contrario. Menuda hipocresía.

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