El consejero vasco de Salud, Alberto Martínez, ha pedido al Ministerio que retire el Estatuto marco del personal sanitario que ha causado meses de huelgas de médicos y que empiece la negociación de nuevo, o en su defecto, que saque a los médicos de la negociación y se busque un pacto singular con ellos.
El consejero ha participado este jueves en un acto en el ‘Executive Fórum’ en Madrid, donde ha recordado que el Estatuto marco que propone el Ministerio ha dado como resultado «cinco meses de huelgas de impacto directo en la ciudadanía, porque los que sufren son los pacientes -por el aumento de las listas de espera- no la Administración».
Las listas de espera quirúrgica, que estaban en 57 días antes de los paros médicos, están ahora en 79-80 días en Euskadi.
Por ello, para el consejero vasco «ha llegado el momento de un giro, de retirar el Estatuto marco y empezar de nuevo. Que no se vea como una derrota, sino como una búsqueda del consenso, porque lo que está en juego no es una norma, sino la atención a la ciudadanía».
«Llevan dos años de negociación, no hay consenso con las CCAA, ni con el colectivo médico, ni con los sindicatos, por lo menos hasta hace dos días cuando hubo una reunión -con los sindicatos- de la que no se ha informado del resultado. La ministra no se reunió con el colectivo medico, luego está buscando una solución pero no con el colectivo médico», ha dicho.
«Un camino puede ser pactar el Estatuto con los demás y que se saque de este al personal médico y se busque una solución singular y específica para el personal médico», ha propuesto, porque «en septiembre vamos a una situación diabólica» (si siguen las huelgas).
Frente a la polémica por el Estatuto marco, el consejero ha defendido el modelo de pacto vasco de salud, para afrontar los grandes retos desde el acuerdo.
«Tenemos un sistema sanitario sólido, pero tensionado», ha descrito, por cuatro factores: «el envejecimiento, que no es un problema, es un éxito colectivo, y la cronicidad, el 40 % de la población vasca viven con al menos un problema crónico».
Además, «tensionado por desigualdades, ya que hay hasta 3-4 años de diferencia en esperanza de vida dentro del propio territorio dependiendo de dónde se viva. Es menor que en otras ciudades de Europa, pero suficiente para actuar».
Por último, está tensionado «por nuestros profesionales, excelentes, pero sometidos a una presión creciente» ante la mayor demanda de la sociedad.
Usar los datos y la IA
Para solucionar este tensionamiento, la idea es «anticiparse, que se prevenga antes de que el paciente se deteriore, no intervenir cuando la enfermedad ya ha aparecido. ¿Cómo hacerlo operativo? Con datos, con inteligencia artificial».
Los datos y la IA «no cambian el rumbo, no deciden por nosotros, sino que nos permiten hacerlo mejor». Casos prácticos en los que ya se aplican son la digitalización de la anatomía patológica, o la personalización de tratamientos, por ejemplo el cáncer, con la IA, o el uso real de transcripción de voz.
«La IA genera tiempo para poder mirar a los ojos al paciente y escuchar», ha subrayado, pero la tecnología «no sustituye a los profesionales, la decisión seguirá siendo humana».
El consejero se ha despedido con una defensa de la sanidad pública: «Sobre eso hay una gran consenso en la sociedad vasca, sin perjuicio de que haya colaboración con la privada, pero nuestro sistema es cada vez más público. Por ejemplo, vamos a integrar en el sistema público el hospital de Tolosa».
«Voy a dar un dato: Gipuzkoa tiene uno de los mayores niveles de renta de España y solo un 14 % de la población tiene seguros privados y la mitad pagados por empresas. Eso quiere decir que la población confía en la sanidad pública», ha subrayado. EFE








