La reciente propuesta de Jon Urresti como candidato del PNV a la alcaldía de Vitoria-Gasteiz abre un escenario relevante en el ámbito institucional de la ciudad. Si finalmente se confirma su designación, lo normal es que deje la presidencia de Fundación Vital para dedicarse plenamente a la nueva tarea. Que de momento será formarse en la dinámica municipal y darse a conocer para el gran público. Y esa salida dejará libre uno de los cargos más codiciados de Álava.
Un puesto con alta demanda
La presidencia de Fundación Vital es conocida por su estabilidad, su capacidad de influencia y su papel central en la vida comunitaria del territorio. Desde este cargo se coordinan programas culturales, deportivos, sociales y educativos que llegan a cientos de entidades y miles de ciudadanos. Es, en esencia, un espacio donde se impulsa actividad social y se fortalecen proyectos locales.
Además, la gestión de subvenciones convierte el puesto en un punto de conexión con asociaciones, clubes y organizaciones que dependen de estas ayudas para desarrollar su labor. Por ello, la presidencia es vista como un lugar desde el que se puede contribuir de manera directa al tejido social de Álava.
Un salario goloso
Según publicó El Correo, el sueldo del presidente alcanzó los 66.000 euros en 2023, tras un incremento del 32% respecto al año anterior. Esta cifra, que no aparece actualizada en las cuentas más recientes, muestra la relevancia institucional del cargo y la dimensión de las funciones que conlleva.
Una vacante que atraerá candidaturas
La combinación de estabilidad, responsabilidad social, capacidad de relación con el tejido asociativo y una retribución destacada convierte esta presidencia en un puesto muy atractivo. Por ello, es previsible que varias personas y perfiles institucionales muestren interés en ocuparlo cuando la vacante se formalice.
¿o se va a hacer el remolón y no dejará el puesto según sea designado candidato?
mal pensados… ¡seguro que lo deja, ya que lo contrario no sería buena manera de empezar su periplo político!










Empezó por 50000 y ya va por los 66000 € . Anteriormente no habían cobrado un sueldo.
Este tipo es un jeta de libro que quiere convertirse en jetzale ahora.
Seguramente el PNV ya tiene el recambio, aunque el intentará resistirse a abandonar el sillón hasta el ultimo día.