La Federación Vasca de Asociaciones de Personas Sordas, Euskal Gorrak, ha alertado este viernes de las situaciones de soledad añadida que viven las personas mayores con discapacidad auditiva cuando tienen que ir a residencias y centros de día y sociosanitarios ya que carecen de recursos dedicados a este colectivo.
Esta es solo una de las barreras de acceso a la información y a la comunicación a las que se enfrentan las personas sordas en todos los ámbitos de la vida que ha expuesto el presidente de Euskal Gorrak, Aitor Bedialauneta, en la comisión de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico del Parlamento Vasco.
Bedialauneta ha hecho su exposición en la lengua de signos acompañado de intérpretes y al inicio de su intervención ha agradecido que los representantes de la federación hayan sido recibido en la Cámara vasca por un trabajador conocedor de esta lengua, algo que no ocurre habitualmente en las administraciones.
Cuando las personas mayores van a un centro residencial o sociosanitario «se sienten todavía más solas» porque no tienen la oportunidad de comunicarse, ha señalado.
Por ello, la federación está trabajando para que se pueda adecuar en Euskadi un centro de referencia adaptado a este colectivo en el que las personas sordas puedan agruparse e interaccionar entre ellas, como ocurre en algunos centros educativos donde funciona el agrupamiento del alumnado sordo.
No es suficiente, ha añadido, con poner por ejemplo un intérprete de lengua de signos en estos centros porque hay personas sordas que no conocen esta lengua y ello no evita los problemas que sufren.
También ha puesto de manifiesto las dificultades con las que se encuentran los inmigrantes sordos que llegan a Euskadi porque utilizan lenguas de signos diferentes lo que supone para ellos una doble barrera.
Bedialauneta ha explicado que una persona sorda encuentra barreras en todos los recursos y servicios, y ha lamentado la falta de profesionales sordos en las administraciones públicas.
Ha hecho un llamamiento a Eudel para que establezca un protocolo común en todos los ayuntamientos para este colectivo con el fin de que la atención sea igualitaria en cualquier municipio.
En relación a la lengua de signos, el presidente de Euskal Gorrak ha dejado claro que es una lengua más, minorizada, como el euskera, por lo que ha pedido más sensibilización sobre ella y ha dicho que debería estar más presente en la sociedad con normalidad. EFE



