ENTREVISTA: Endika Urtaran regresa con «Bosque», una novela negra

0
IMQ – Marzo 19
entreseccion_noticia

EFE.- Endika Urtaran (Vitoria, 1972) regresa a la literatura tras el éxito de su primer libro «Huida al Tíbet», con un novela negra, «Bosque», un «thriller» psicológico protagonizado por un traficante de drogas que se ve abocado a sobrevivir en un entorno hostil, y con un mensaje naturalista de trasfondo.

«Siempre me ha atraído la supervivencia en un medio natural, sobre todo cuando te sobreviene de forma inesperada», relata Urtaran en una entrevista con la Agencia Efe, mientras camina entre la nieve en un monte de Vitoria, su tierra, su entorno, al que subió por primera vez con 5 años con su padre, al que ha dedicado su vida profesional y del que surgió su afición por el alpinismo.

Urdaran estudió Ingeniería Técnica en Topografía en Madrid, «porque siempre me perdía», bromea, lo que le llevó a trabajar en Marruecos e Indonesia, y después cursó Ingeniería en Geodesia y Cartografía en la Universidad Politécnica de Valencia, donde conoció a sus compañeros de expediciones que les han llevado a los Andes bolivianos, a Cho-Oyu, Mansaslu, Everest, Polo Norte y Nanga Parbat.

Tras su primera novela, «Huida al Tíbet», ganadora del Premio Desnivel en 2011 y que ya va por su quinta edición, el cartógrafo y escritor regresa a la literatura con «Bosque», una novela negra, psicológica e incluso de terror, una historia de supervivencia en la que «nada es lo que parece» y en la que hay continuos giros que cambian el ritmo de la narración, relata su autor.

Como protagonista, Urdaran ha escogido a Sebas, un traficante de drogas «de poca monta» de una barrio de una ciudad, un urbanita en las antípodas del medio natural, contrario al ecologismo y todo lo que tenga que ver con la Naturaleza, que se ve inmerso sin quererlo en un entorno hostil, donde conseguirá sobrevivir en una soledad que le llevará a hacer un viaje interior.

«Bosque» (Desnivel), ambientada en un bosque de hayas de Vitoria, combina tres géneros, empieza como una novela «bucólica», que era la idea inicial del libro, para convertirse en un «thriller» psicológico y de terror, pero también es una excusa para hacer una reflexión sobre el valor de la Naturaleza.

Con ello el autor quiere lanzar un mensaje naturalista a través de la historia de supervivencia del protagonista, de como la sociedad actual se ha alejado de sus orígenes, y de como retornar a tener un contacto con este entorno «puede ayudarnos a crear cierto equilibrio interno».

También es una metáfora, con los claros y sombras del bosque, sobre la búsqueda, en este caso interior, a través de las reflexiones de Sebas, que le hacen enfrentarse a los fantasmas y demonios que le atormentan, y a retornar a su infancia.

Surge también el arrepentimiento, que consigue doblegar a este macarra de gran ego, y que realmente supone una liberación, ya que Sebas acaba dominando el medio natural y decide regresar para pedir perdón a sus seres queridos.

Urtaran presentará su última novela el próximo viernes, día 15, en el Aula Indurain del Servei d’Esports de la Universitat Politécnica de València, con la que sigue manteniendo lazos.

Recuerda que sus compañeros en la universidad valenciana, y hoy de hazañas en la montaña, se reían de él cuando les dijo que iba a escribir la primera novela. «Utilizo un lenguaje muy coloquial y decían que no me pegaba nada. Ahora parece que se han convencido», bromea.

Asegura que llegó a la literatura «por casualidad», no por vocación sino porque su vida y trayectoria le llevó a acumular numerosas anécdotas que había que contar, y de ahí han surgido estas dos novelas.

Ahora, señala, quiere hacer un parón, cambiar de tercio y volver también a sus orígenes, el alpinismo, con la redacción de algún manual para montañeros, sin abandonar sus expediciones. EFE

Compartir

Dejar respuesta