En estos barracones de obra deberán cambiarse o guardar las mochilas y bolsas de deporte los niños y niñas del Ariznabarra en pleno invierno.
Al Ayuntamiento de Gorka Urtaran no se le ha ocurrido otra cosa que acometer ahora, con el frío, mal tiempo y en plena temporada el arreglo de las instalaciones de su campo de fútbol.
Las obras se acometen en plena temporada y durarán unos 45 días, durante los cuales los chavales y chavalas que emplean este campo no tendrán ni vestuarios ni agua caliente.
Los 450 chavales y chavalas del Ariznabarra (y sus rivales) deberán llegar al campo cambiados de casa y volver a sus hogares para ducharse. O eso o cambiarse en condiciones tercermundistas. Una chapuza espectacular








