Un millón para

«El premio», película dirigida por Mark Robson y protagonizada por Paul Newman, inaugura este jueves el ciclo Cine y Ciencia en el museo Artium de Vitoria que, tras su reciente incorporación como sede de la Filmoteca Vasca, acoge por primera vez un programa que también se estrenará en Pamplona.

Una decena de títulos conforman la quinta edición de este ciclo, que llegará como en años anteriores al Museo de Bellas Artes de Bilbao y al centro Tabakalera de San Sebastián, y que se complementa con debates en los que participarán prestigiosos científicos, así como con sesiones especiales.

Entre éstas, se han programado pases matinales para escolares en las tres capitales vascas en las que se proyectará el documental «Apolo 11», de Todd Douglas Miller, así como otra en el parque tecnológico de Miramón, en San Sebastián, impulsada por el colectivo Emakumeak Zientzian, para la que se ha elegido otro documental, «Picture a Scientist», sobre las mujeres en la ciencia.

La presentación de los cortometrajes del programa Kimuak 2021 en Bilbao, Vitoria y Donostia completan las sesiones adicionales del ciclo, en el que se incluyen filmes tan conocidos como «Gorilas en la niebla», de Michael Apted; «Contact», de Robert Zemeckis, y «Origen», de Christopher Nolan.

Las tres tendrán subtítulos en castellano, al igual que «El premio», y que «Hope», de la directora noruega Maria Sedahl, e «Ikarie XB 1», del checo Jindrich Polák.

Con subtítulos en euskera, se exhibirán «Moby Dick», de John Huston; «Traje zuriko gizona (The Man in the White Suit)», de Alexander Mackendrick; y «Deabruaren Hazia (Demon Seed)», de Donald Cammell, que nada tiene que ver con «Rosemary´s Baby», de Roman Polanski, titulada para el público español «La semilla del diablo».

«En busca del fuego», de Jean-Jacques Annaud, cerrará a finales de marzo este programa, que regresará al cine Le Sélect de San Juan de Luz (Francia), donde se podrá ver este filme que el director francés rodó sin diálogos, además de «Origen», con Leonardo DiCaprio como cabeza de cartel.

Las presentaciones y coloquios correrán a cargo de las biólogas Arantza Acha, Juan Ignacio Pérez, Joana Vitorica y Ana Zubiaga, y los físicos Javier Aizpurua, Raúl Angulo, Naiara Barrado-Izagirre, Silvia Bonoli, Aitzol García, Aran García-Lekue, Marcos Pellejero y Santiago Pérez-Hoyos.

Participarán asimismo los químicos Fernando Cossio, Xabier López, Jon Mattin Matxain; las informáticas y expertas en inteligencia artificial Olatz Arbelaitz y Elena Lazkano; la bióloga molecular María A. Blasco; la arqueóloga María José Iriarte; la veterinaria Karmele Llano; la bioquímica Sara Manzano; la médica y paleoantropóloga María Martinón-Torres y la periodista científica Valentina Rodríguez.

La Filmoteca Vasca, el DIPC y el Festival de Cine de San Sebastián son los organizadores de Cine y Ciencia, en el que colaboran, además de Tabakalera, Artium y el Bellas Artes bilbaíno, los cines Golem de Pamplona y Cinéma Le Sélect.

Sus responsables han presentado el ciclo este martes en una rueda de prensa en San Sebastián, a la que ha acudido el consejero vasco de Cultura, Bingen Zupiria, y en la que Joxean Fernández, director de la Filmoteca Vasca, ha comenzado su intervención con palabras de recuerdo para José Ángel Herrero-Velarde, miembro del comité de selección del Zinemaldia, fallecido esta semana.

Fernández ha asegurado que colaborar con el DIPC es «una de las mejores cosas» que le han ocurrido a la entidad que dirige en los últimos años. El director del centro investigación, Ricardo Díez Muiño, ha dicho, por su parte, que ellos se sienten «muy honrados y orgullosos» por esta colaboración.

Un ciclo que es «un lujo» para los máximos representantes de Tabakalera y el Zinemaldia, Edurne Ormazabal y José Luis Rebordinos, quienes se han sumado a la presentación junto a Silvia García Lusa (Museo de Bellas Artes), Beatriz Herráez (Artium) y Xabier Garat (Le Sélect).

Zupiria ha asegurado que las instituciones culturales vascas «han asumido con convicción» que su labor debe ir enfocada también a que «aumente y crezca el aprecio social por la ciencia y especialmente por la divulgación científica», y que «esta situación de pandemia ayuda de forma notable a que se refuerce esa convicción».

«Los ciudadanos seguimos con muchísima atención las discusiones y debates que se dan en el ámbito de la ciencia, también en este momento sobre cómo abordar la pandemia y sus consecuencias, sobre la utilidad o inutilidad de las medidas que se adoptan. Todo eso nos habla de un debate científico que es permanente, que se va corrigiendo a sí mismo y que coincide en eso con casi todos ámbitos de la vida, en la que nada es absoluto, todo es relativo», ha subrayado. EFE


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