El diputado general de Álava, Ramiro González (PNV) ha anunciado hoy que la Diputación pondrá en marcha un nuevo centro de acogida con 15 plazas para atender a los menores extranjeros no acompañados (menas) que lleguen al territorio tras la denuncia de ELA de «hacinamiento» en los actuales recursos. Y reconoce que a veces hay momentos en que la “llegada es masiva”.
González ha recordado en una rueda de prensa que en otras ciudades los menas «duermen en el suelo y en los asientos de la sala de espera de una comisaría o en tiendas de campaña», ya que en desde finales del año pasado han llegado a España cerca de 4.700 menores extranjeros.
«Es una situación tremendamente difícil de solucionar en el día a día», ha reconocido después de que el sindicato ELA informara ayer de que trabajadores del centro de Bideberria han presentado en la Fiscalía de Menores de Álava pruebas de que varios menas han dormido en los pasillos del centro Bideberria sobre esterillas y con chancletas a modo de almohada.,
El centro, según datos oficiales tiene 45 plazas, pero alberga según los sindicatos a 54 usuarios cuando las plazas a su juicio son 30.
González ha admitido la «sobreocupación» del centro de Bideberria y ha asegurado que la Diputación «hace todo lo posible para acogerlos», con una atención «que seguro que está entre las dos o tres mejores» en comparación con otras ciudades, «aunque eso no impide que en momentos en los que la llegada es masiva sea difícil atenderlos. Pero sus necesidades se atienden todas».
Ante esta situación desde el Departamento foral de Servicios Sociales ya se anunció en septiembre que se habilitaría un nuevo centro para acogerlos, y mientras tanto se ha contratado a más personal para atender a los menores.
El diputado general ha concretado que la próxima semana se pondrá en marcha un nuevo centro con 15 plazas que sirva de punto para la primera acogida.
Ha informado de que cerca de 1.000 menas han acudido a Euskadi en lo que va de año y ha aclarado que algunos de ellos pasan un tiempo aquí antes de continuar su viaje hacia el norte de Europa, por lo que el recurso que se habilitará en Vitoria será de primera acogida, «en el que estarán un tiempo antes de ser derivados a otros centros si deciden quedarse».
Sobre la puesta en marcha de este nuevo centro se ha pronunciado hoy la portavoz del PP en las Juntas Generales de Álava, Ana Morales, que lo ha considerado «una solución improvisada» que, a su juicio, «sólo genera un efecto llamada», por lo que ha asegurado que no va a apoyar al Gobierno foral en esta iniciativa.
Frente a la creación de más recursos Morales ha defendido «una política de inmigración ordenada, consensuada con la Unión Europea, en vez de improvisar soluciones y mantener una actitud irresponsable» que produce «un incremento de los menores que vienen a Álava» porque «hay más desorden y menos control».







