Gasteiz On ha celebrado hoy una jornada con establecimientos asociados para transmitirles los beneficios de convertir las medidas de conciliación que muchos de ellos ya aplican en planes estructurados aprovechando las ayudas del Gobierno Vasco. En la cita se han dado a conocer también los resultados de un informe realizado al respecto, y algunos/as comerciantes han explicado sus experiencias reales.
En el estudio de Gasteiz On han participado 215 establecimientos: 67% comercios, 15% hostelería y restauración y 18% a servicios. Los datos por sectores reflejan lo siguiente:
- Comercio: predominio absoluto de la microempresa
En el comercio, el 67,1% de los establecimientos tiene entre una y tres personas trabajando y otro 18,2% entre cuatro y nueve. Es decir, alrededor del 85% tiene menos de diez personas. Esta pequeña dimensión condiciona enormemente la organización, una reducción de jornada, una baja o una necesidad puntual afecta directamente a la capacidad para mantener abierto el establecimiento. Y, muchas veces, es la propia persona propietaria quien termina absorbiendo esa necesidad.
- Hostelería: plantillas algo mayores, pero horarios más complejos
La hostelería presenta una estructura diferente. Solo el 30,3% tiene entre una y tres personas; el 39,4% cuenta con entre cuatro y nueve y otro 30,3% tiene entre diez y 49 trabajadores. Hay, por tanto, algo más de capacidad organizativa, pero aparece otra dificultad: jornadas amplias, fines de semana, turnos, momentos punta y una actividad necesariamente presencial. Tener más personas no significa automáticamente tener más facilidad para conciliar.
- Servicios: el sector con mayor peso de microempresas
En servicios se encuentra la mayor concentración de negocios muy pequeños que han contestado a esta encuesta: el 71,8% tiene entre una y tres personas trabajando. Además, el 30,8% de las respuestas corresponde a empresarios o empresarias sin personas contratadas. Es una realidad especialmente relevante ya que, en numerosos casos, hablar de conciliación es sinónimo de conciliación de la propia persona autónoma. No obstante, las empresas de servicios son las que lideran un mayor número medidas de conciliación.
En resumen, el comercio apuesta más por planificación y flexibilidad; la hostelería, por turnos y organización horaria; y los servicios incorporan un abanico más amplio de medidas.
Asimismo, en líneas generales, la conciliación en el comercio, la hostelería y los servicios locales parte de una realidad muy concreta: plantillas reducidas y dependientes de la atención directa al público. Esta dimensión condiciona las posibilidades de organizar horarios, vacaciones, turnos o sustituciones. “No es lo mismo gestionar la conciliación en una empresa de cincuenta personas que en un establecimiento en el que trabajan dos o tres y donde, con frecuencia, la propia persona propietaria forma parte del día a día del negocio”, han explicado. Pero esta dificultad no significa que no exista conciliación. Al contrario, una de las principales conclusiones de la radiografía de Gasteiz On es que “en los pequeños negocios se hace más de lo que muchas veces se piensa”.
La planificación anticipada del calendario es la medida más extendida entre el conjunto de establecimientos analizados, aplicada por el 37,2%; le siguen la flexibilidad horaria, con un 31,2%, y la planificación de horarios con antelación, con un 25,6%. También aparecen sistemas de cambio de turnos (18,6%), jornadas intensivas en periodos estivales (9,8%), libre elección de al menos la mitad del periodo vacacional (8,8%), teletrabajo (4,2%) y bolsas de horas (3,7%). “Son, en muchos casos, decisiones sencillas vinculadas a la organización cotidiana del trabajo: anticipar un calendario, adaptar un horario, facilitar un cambio de turno o buscar cierta flexibilidad cuando las circunstancias lo permiten”.
La radiografía muestra, sin embargo, que esta realidad tiene todavía un importante margen de evolución. Entre los establecimientos de una a tres personas trabajadoras, el 53,7% señala que no aplica ninguna medida de conciliación y baja al 25,5% entre los negocios de cuatro a nueve personas. En las empresas de 10 a 49, es del 29,6%, mientras que en las de más de 49 personas todos los participantes declaran aplicar alguna medida. En cuanto a medidas concretas, en los negocios de 10 a 49 personas, por ejemplo, el 70,4% planifica el calendario con antelación y el 33,3% cuenta con sistemas de cambio de turnos. En los establecimientos de más de 49 personas, la planificación anticipada de horarios alcanza el 100%, mientras que el teletrabajo y los cambios de turno llegan al 71,4%.
“Estos resultados invitan a dar un paso más”, apuntan desde Gasteiz On. “No se trata únicamente de incorporar nuevas medidas, sino de identificar las que ya existen, ordenarlas, ponerlas por escrito y convertirlas en un plan de conciliación adaptado a cada negocio”.
El diagnóstico refleja además una cuestión especialmente relevante para las pequeñas empresas. Cuando se pregunta a los establecimientos por los principales desafíos que encuentran para conciliar, el 45,6% señala la falta de apoyos por parte de la Administración y el 21,9% la escasez de personal. La falta de recursos económicos aparece en el 13% y la dificultad para equilibrar las necesidades, en el 12,1%. En cambio, únicamente el 2,3% señala el desconocimiento sobre medidas efectivas como dificultad.
Gasteiz On considera que avanzar en conciliación requiere un esfuerzo compartido. Las empresas deben revisar sus formas de organización y explorar fórmulas que permitan una mayor flexibilidad, pero las administraciones también deben facilitar recursos, incentivos y herramientas adaptadas específicamente a las pequeñas empresas.
“Muchas empresas ya están haciendo cosas que favorecen la conciliación, aunque no las identifiquen como medidas propiamente dichas. El siguiente paso es recoger esas prácticas, establecer criterios claros y analizar qué más se puede hacer. Un plan permite que la conciliación no dependa únicamente de decisiones puntuales o de la buena voluntad de una persona, sino que forme parte de la organización del negocio”, han señalado.
Tampoco se trata de establecer un catálogo homogéneo de medidas, sino encontrar las soluciones que mejor encajen en cada organización y convertirlas en criterios conocidos y compartidos por toda la plantilla. “El objetivo es que trabajar en el comercio, la hostelería y los servicios de Vitoria-Gasteiz sea compatible con tener una vida fuera del trabajo”.
El diagnóstico realizado por Gasteiz On identifica entre los objetivos de una mejor gestión de la conciliación la mejora de la calidad de vida de quienes trabajan en los establecimientos, pero también posibles efectos sobre la productividad, el absentismo y el clima laboral. En un contexto en el que los pequeños negocios compiten también por atraer y mantener personas trabajadoras, disponer de unas condiciones que permitan compatibilizar el empleo con la vida personal puede convertirse en un elemento más de sostenibilidad empresarial. “El reto no es explicar qué es la conciliación sino cómo en hacer posible que las pequeñas empresas puedan aplicarla”.
Gasteiz On ya ha puesto en marcha este planteamiento en su propia organización. La oficina técnica cuenta con un ‘Plan de Conciliación y Corresponsabilidad’, aplicable a toda la plantilla y sujeto a revisión anual, con medidas prácticas que permitan compatibilizar mejor las responsabilidades laborales, personales y familiares. En él se contemplan herramientas vinculadas a la organización del trabajo, como la adaptación de horarios cuando existen necesidades de conciliación; flexibilidad en las horas de entrada y salida, bolsa de horas para determinados momentos de carga de trabajo, criterios relacionados con la conciliación a la hora de organizar las vacaciones, planificación anticipada de eventos, horas para asuntos propios o teletrabajo excepcional cuando las características de las tareas lo permiten. “Nuestra propia experiencia demuestra que elaborar un plan no tiene que implicar necesariamente grandes estructuras ni medidas difíciles de aplicar”, explican. “Consiste en mirar cómo se organiza el trabajo, identificar las prácticas que ya existen, ponerlas por escrito, establecer criterios y detectar dónde podemos mejorar”.
En este contexto, Gasteiz On anima a los establecimientos a aprovechar las ayudas existentes, y en concreto la actual convocatoria de ayudas del Gobierno Vasco para dar el salto de las medidas aisladas a un plan estructurado.





