Diputación de Álava se forra con loterías y apuestas
alegría a raudales

Si alguien se puede forrar este lunes en Vitoria con la Lotería de Navidad… No busques entre los vecinos, ni entre los bares que venden el número “que este año sí toca”, ni entre los grupos de WhatsApp que llevan desde octubre diciendo “¿hacemos una peña?”. No. El favorito nombre y apellidos: la Diputación Foral de Álava. Y, por extensión, Ramiro González, que no necesitan comprar décimos.

La Diputación de Álava ha visto cómo los ingresos derivados de la Lotería se han convertido en una fuente creciente de recursos. En dos años va a multiplicar por 4.

IMPUESTOS

Hace dos meses contábamos que la Diputación se estaba forrando con la Lotería. Llevaba acumulado 1,9 millones de euros en impuestos este año. La cosa va a más en cuanto a previsión para 2025: 2,3 millones de euros. Y no te digo para 2026: Diputación cuenta con 2,4 millones de euros en sus presupuestos. La lotería engorda las arcas de Diputación de Álava ¡Datos! 

HACIENDA SIEMPRE TOCA

Porque aquí, en esta tierra de frío, bufandas y esperanza matemática del 0,001%, hay una cosa que nunca falla: Hacienda siempre toca. Y toca fuerte. Y toca primero. Y toca aunque tú no toques nada.

AFILANDO CUCHILLOS FISCALES

Mientras tú estás mirando el televisor con el café en la mano, repitiendo como un mantra “que salga el mío, que salga el mío”, en la Diputación ya están afilando cuchillos. Pero no cuchillos de cocina, no. Cuchillos fiscales. Cuchillos de precisión quirúrgica. Cuchillos que no fallan ni aunque el bombo se quede atascado.

Actualmente, están exentos de tributación los premios de hasta 40.000 €. A partir de esa cantidad, se aplica un tipo del 20% sobre el exceso. Así que, un Gordo en Vitoria… puede volver loco de alegría a más de uno en la Casa Foral.

Porque si cae un pellizco en Vitoria, aunque sea pequeño, aunque sea un quinto premio, aunque sea un reintegro que te da para un café y un pintxo… ¡zas! Ahí está la Diputación, con la servilleta al cuello, lista para ingresar e ingresar. Que para eso sí que no hay probabilidades: 100% garantizado.

HACER CUENTAS

Y mientras tú haces cuentas de qué harías con el premio —pagar la hipoteca, cambiar el coche, invitar a la cuadrilla, comprarte una bufanda del Alavés que no pique—, ellos ya están haciendo las suyas: “Si cae aquí, esto para nosotros. Si cae allá, también para nosotros. Y si no cae… bueno, ya caerá otro año”.

SIEMPRE GANA EL MISMO

Porque la magia de la Navidad en Vitoria no está en los niños de San Ildefonso. Ni en los décimos compartidos. Ni en la ilusión colectiva. La magia está en que la Diputación siempre gana. Incluso cuando tú pierdes.

Así que sí, que suene el Gordo, que suenen los premios, que suene la alegría. Pero recuerda: el único que duerme tranquilo la noche anterior noche es Ramiro González, que no necesita décimos, ni suerte, ni supersticiones. Él ya tiene su propio Gordo: tus impuestos.

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