La expedición baskonista lleva casi 20 días de encierro en Valencia para disputar la Liga. No tiene que ser fácil. Del hotel a la cancha y poco más.

Pero hay un miembro del equipo que se lo está pasando de pegada. Es la mascota Aker en miniatura. Ha disfrutado de todo. Juega, entrena, piscina, conduce, come…

Y además es ya talismán. ¡Estamos en la final!


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