El departamento de Hacienda ha llevado a cabo una revisión del Presupuesto municipal 2020 para adaptarlo a la nueva situación económica generada por el COVID-19. La reducción de la aportación que la Diputación Foral de Álava vía FOFEL y la bajada de ingresos propios a través de los diferentes tributos municipales obligan a tomar medidas de reserva del gasto que afectarán a todas las áreas municipales menos a tres ejes estratégicos: la protección de la salud, la garantía del bienestar social y la incentivación de la actividad económica, tal y como señaló la semana pasada el alcalde, Gorka Urtaran.

Esta reserva del gasto se articulará mediante la retención de partidas presupuestarias por un valor conjunto de 38.472.037 euros millones de euros. Es la primera medida dentro de un plan de racionalización del gasto para amoldarlo a la previsión de reducción de ingresos que actualmente ronda los 47 millones de euros.

“Hay que actuar desde la prudencia, como se hace en la economía de cualquier familia, no gastando aquel dinero que no se tiene. Una institución seria, que se enfrenta a una importante bajada de ingresos, tiene que gestionar con sensatez, seriedad y rigor”, ha afirmado el concejal de Hacienda, Iñaki Gurtubai.

La retención de 38,4 millones de euros en las cuentas locales cumple la premisa de ajuste cero en los departamentos estratégicos, tal y como marca el Plan “Ahora Vitoria-Orain Gasteiz” que presentó recientemente el alcalde. No se minora el gasto en salud, bienestar social y fomento del empleo y actividad económica. Además, los servicios básicos quedan garantizados y no se pretende renunciar a ninguno de los proyectos estructurales de la legislatura municipal. “Los que no puedan realizarse este año podrán diferirse en el tiempo”, matiza Gurtubai.

La ventaja de actuar cuando todavía no se ha alcanzado la mitad del año es que todavía hay margen para reorientar la marcha del Presupuesto si fuera necesario. “La retención de partidas es ante todo una medida de agilidad en la gestión económica. Se puede revertir en cualquier momento si las circunstancias lo aconsejan, pero siendo conscientes del complicado balance económico al que nos enfrentamos para lo que resta de año”, subraya el concejal de Hacienda.

El Presupuesto, como la propia palabra indica, es una previsión de lo que podemos gastar en función a los recursos económicos disponibles. Es una herramienta viva, porque ninguna Administración puede conocer al detalle con un año de antelación cuál será su cifra exacta de ingresos y gastos. Lo responsable, con la situación que estamos viviendo actualmente, es ajustar lo más posible nuestra previsión económica a la nueva realidad. No hacerlo es un riesgo que el Ayuntamiento no puede asumir”, concluye Iñaki Gurtubai.


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