El precio de la vivienda libre subió en el tercer trimestre del año en Euskadi un 11 % en comparación con el mismo periodo de 2024 y alcanzó los 2.866,1 euros/m², según la estadística del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana.
Hay que retrotraerse hasta el cuarto trimestre de 2008, cuando la burbuja inmobiliaria tocaba a su fin, para encontrar unos precios tal altos. Ese año se inició con el máximo histórico de la serie con 3.035,8 euros y se cerró ya con los precios a la baja (2.989,2 euros).
Con respecto a los tres meses previos en Euskadi el precio de la vivienda subió entre julio y septiembre un 2,6 % y dejó una tarifa media de 3.222,3 euros/m² en Gipuzkoa, que sigue siendo el territorio con los pisos más caros, de 2.805,8 euros en Bizkaia y de 2.338,8 en Álava.
En los últimos doce meses los precios han crecido más en Bizkaia, donde lo han hecho un 11,7 %, que en Gipuzkoa, donde la subida es del 10,5 %, y que en Álava, con un 9,2 %. Si la comparación se hace con el trimestre anterior los precios aumentan en Gipuzkoa (+3,4 %) y en Bizkaia (+2,8 %) pero bajan en Álava (-0,5 %).
Todo ello, en un contexto marcado por la falta de vivienda para atender la demanda creciente, que está tensionando al alza los precios y acrecentando las dificultades de acceso para buena parte de la población, especialmente los jóvenes. Además, el progresivo abaratamiento de los tipos de interés y, por ende, de las hipotecas, está animando el mercado de compraventas.
La vivienda de hasta 5 años es la más cara
La vivienda libre de hasta cinco años de antigüedad es la más cara de Euskadi con un precio medio de 3.147,6 euros, un 8,1 % más que en el tercer trimestre de 2024 y un 3,3 % por encima de las tarifas del trimestre anterior.
Gipuzkoa es de nuevo el territorio más caro con un precio medio de 3.683 euros/m² (11,2 % más interanual) seguido de Bizkaia con 3.011,7 euros/m² (+6,9 %) y de Álava con 2.525,7 (+4,1 %).
Por su parte, la vivienda de más de cinco años se encareció un 11,1 % hasta los 2.855,6 euros/m². En Gipuzkoa el precio medio subió un 10,5 % interanual y llegó a 3.207,1 euros/m²; en Bizkaia el aumento fue del 11,9 % (2.799,2 euros/m²) y en Álava del 9,5 % (2.326,5).
En el caso de la vivienda protegida, su precio aumentó en menor medida, un 2,3 %, hasta los 1.141,5 euros/m². En Gipuzkoa el metro cuadrado se paga a 1.145,1 euros, es decir un 2,5 % más que hace un año; en Bizkaia a 1.139,1 euros/m², un 2,8 % más; y en Álava a 1.133,5 euros/m², un 2,8 % más.
La subida estatal del precio de la vivienda es del 12,1 %
En el conjunto de España, la vivienda se encareció en el tercer trimestre un 12,1 % interanual y alcanzó los 2.153,4 euros/m², lo que supone el mayor importe que se registra en toda la serie histórica. Con respecto a los tres meses previos, el precio de la vivienda subió un 2,9 %, encadenando tres trimestres por encima de los 2.000 euros.
La vivienda libre de hasta cinco años de antigüedad es la más cara, 2.515,6 euros/m², y además encadena 14 trimestres consecutivos por encima de los 2.000 euros/m². Por su parte, la vivienda de más de cinco años se encareció un 12,1 % hasta los 2.142,2 euros/m² y la vivienda protegida un 2,4 %, hasta los 1.195,7 euros/m².
Por comunidades autónomas, todas cerraron el tercer trimestre con subidas en el precio de la vivienda. Madrid registró el importe más elevado (3.732,5 euros/m²), seguida de Baleares (3.672,4), Euskadi (2.866,1) y Cataluña (2.548 euros).
Los mayores incrementos en el tercer trimestre se dieron en Cantabria (15,1 %); Comunidad Valenciana y Baleares (14,5 % en ambos casos); Asturias (14,1 %) y Madrid (14 %). EFE








Normal.
Los materiales se han encarecido, hay falta de profesionales, la administración exige muchos permisos, requerimientos técnicos y muchos impuestos. Pero la causa principal es el desequilibrio entre oferta y demanda. En los últimos 15 años apenas se ha construido a pesar de los millones de inmigrantes que han venido. Desde que gobierna Sánchez y cia. han venido a nuestra comunidad más de 100.000 extranjeros, ¿donde están las viviendas para esta gente?
Y las regulaciones al respecto no hacen más que empeorar el problema.