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El alcalde de Vitoria, Gorka Urtaran, ha rechazado que haya «una teoría de la conspiración» por parte de las empresas que se presentaron al fallido nuevo contrato de limpieza que quedó desierto hace apenas una semana por incumplimientos de las mismas a las condiciones establecidas en el pliego municipal.

El alcalde ha comparecido este martes ante la comisión municipal de Acción por el Clima y la Zona Rural a solicitud de EH Bildu para dar explicaciones sobre la situación del proceso de licitación del contrato de limpieza de la ciudad.Urtaran ha reconocido «el contratiempo y quebradero de cabeza» que supone que el nuevo contrato de limpieza haya quedado desierto y ha informado de que tras esperar posibles recursos por parte de las empresas presentadas, «el Ayuntamiento licitará otro concurso con las mismas condiciones y sin cambios sustanciales en el pliego, con urgencia y abreviado para reducir los tiempos».

El primer edil ha mostrado «toda su confianza y apoyo» a los siete técnicos municipales que redactaron el pliego de la contrata y ha descartado que estuviera mal redactado y ha informado que las empresas «fueron excluidas por no cumplir con los requisitos establecidos». «Es un buen pliego que mejora al anterior y que aumenta la prestación de servicios», ha apostillado.

El alcalde ha dejado claro que «son los técnicos municipales quienes llevan el asunto sin injerencias políticas». «No hay intervención política en ningún contrato público», ha manifestado en más de una ocasión, para añadir que «la Junta de Gobierno Local interviene tras los informes de lo técnicos».

Urtaran ha mandado «un mensaje de tranquilidad» a la ciudadanía, al asegurar que «el servicio de limpieza se presta y se va a seguir prestando con normalidad», a pesar de reconocer que «la percepción de los vitorianos es que la ciudad está más sucia».

A su juicio, «el problema» viene derivado del momento en el que «el Ayuntamiento se planta» ante la UTE FCC-GMSM «por no prestar los servicios acordados» y ha asegurado que mientras él gobierne «sólo se va a pagar por los trabajos realizados y se va a exigur el cumplimiento íntegro del contrato».

El alcalde ha reiterado su rechazo a remunicipalizar el servicio de limpieza. «La gestión directa no es mi modelo, ya que sería muy difícil gestionarlo». «¿Cómo pagaríamos a los trabajadores?, ha preguntado, antes de añadir, que «el contrato tiene además una maquinaria vigente».

La portavoz de EH Bildu, Miren Larrion, ha opinado que «no es casualidad que las empresas presenten notables irregularidades al concurso» y, tras recordar los «más de cuatro años de litigios con la empresa subcontratada», ha cuestionado que FCC se vuelva a presentar a este nuevo pliego.

Por su parte, la concejala de Cultura, Estíbaliz Canto (PSOE), ha manifestado que «el nuevo contrato ofrece más garantías y controles». Se ha posicionado a favor de una gestión directa de la limpieza y ha dicho que «la postura de las empresas es excepcional, pero no rara».

La portavoz del PP, Leticia Comerón, ha criticado que la nueva contrata proponga trabajos similares a la anterior con un mayor coste para las arcas públicas. «Son casi cinco millones de euros más de gasto cuando se plantean los mismos servicios», ha apuntado.

Óscar Fernández (Elkarrekin) ha dicho que «la actual situación es rara» y que, en su opinión, «las empresas están chantajeando a la ciudad», al tiempo que ha mostrado su «inquietud al ser el contrato más importante del Ayuntamiento».

El nuevo contrato de limpieza municipal quedó desierto la pasada semana tras excluir el Ayuntamiento a las tres empresas que se presentaron porque «ninguna de las ofertas cumplía con los requisitos exigidos en el pliego».

Las Utes FCC-Sacyr, Cespa-Onaindia y Urbaser-Enviser incumplieron las medidas establecidas por el Ayuntamiento en asuntos relacionados con las características y accesibilidad de los contenedores, los medios para realizar correctamente el servicio y los turnos asignados.

El contrato municipal de limpieza supone el mayor desembolso económico que el Ayuntamiento de Vitoria hace cada año al superar los 100 millones de euros hasta 2023 con posibilidad de prorroga hasta 2025.

La actual situación deja sin posibles adjudicatarios el nuevo contrato, a la espera de conocer si las empresas presentan recurso para volver a sacar a concurso un nuevo pliego. Mientras, la UTE formada por FCC-GMSM sigue gestionando la limpieza viaria, a pesar de que su contrato esté rescindido. EFE


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