(EFE).- El juzgado de lo Mercantil número 1 de Vitoria ha condenado a Abanca a eliminar la comisión de 35 euros que cobra a sus clientes cuando sus cuentas se quedan en «números rojos» o cuando se retrasan con los pagos de los créditos por considerarla «abusiva».

La jueza considera que «carece de justificación, siquiera económica y desde el punto de vista de las buenas prácticas», la existencia de esta comisión como «una especie de ‘tarifa plana'» que pretende «el resarcimiento por el gasto» que supone para la entidad las gestiones de reclamación del dinero.

Abanca argumentó en el juicio que para reclamar estas cantidades sigue un protocolo con distintas actuaciones en función del tiempo que tarda el cliente en tapar el descubierto, que incluyen el envío de SMS, llamadas, cartas, burofax y desplazamiento del personal de la empresa al domicilio del deudor, entre otras medidas.

La magistrada entiende no obstante que la comisión de 35 euros supone «una indemnización desproporcionadamente alta» por unos gastos que «en definitiva realizarlos depende de la voluntad del empresario» porque la reclamación extrajudicial del dinero no es «un requisito necesario».

La sentencia declara que Abanca intenta «trasladar al consumidor unos costes propios de la actividad empresarial» mediante una «cláusula impuesta» que establece una «‘tarifa plana’ por costes de supuestas gestiones de reclamación -que no se hacen en todos los supuestos- pero que, en todo caso, se deciden por el empresario».

La jueza concluye por tanto que se trata de una condición «abusiva y contraria a la normativa de protección de los consumidores» y declara nula la comisión, condenando a Abanca a eliminarla de sus contratos.

Fue la Organización Vasca de Personas Consumidoras, EKA/OCU, la que promovió las acciones judiciales.

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